El origen de la pastelería Viena Capellanes
Hay que remontarse al año 1873 en la ciudad de Viena, capital por aquel entonces del Imperio Austro-Húngaro
Allí se elaboraba el pan más esponjoso y dulce del planeta
Fue un médico español quien, durante la Exposición Universal, descubrió lo delicioso que era este pan y apuntó la receta.
El Doctor Martí regresó a Madrid con la fórmula y se asoció con el empresario Matías Lacasa, inaugurando una repostería en la calle Capellanes. La mezcla entre el pan que se elaboraba y se vendía, que aún sigue vigente, más el nombre de la calle dieron lugar al nombre de esta reconocida pastelería; Viena Capellanes.
Este año cumple 153 años y ya es un histórico de la capital. Además de panadería el negocio aumentó a pastelería, tienda de fiambres y salón de té, para tertulias literarias. De hecho, la heredó el escritor Pío Baroja.
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