Rafa Nadal declaró que “el deporte de alto nivel se parece a un proceso de investigación constante” durante la ceremonia en la que fue investido doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).
“El éxito puede ser engañoso. Es fundamental mantener siempre la humildad y la autocrítica. El éxito no llega ni rápido ni por casualidad. En cierto modo, el deporte de alto nivel se parece a un proceso de investigación constante. El progreso llega a través de pequeñas mejoras diarias, aprender de cada victoria y cada derrota”, añadió.
Nadal reconoció que su camino hacia este reconocimiento académico no es el clásico: "Mi formación ha sido distinta. Mi universidad ha sido la vida, los viajes y el contacto con diferentes culturas. Mi familia, mi entorno y mi equipo han sido también grandes maestros".
El Consejo de Gobierno de la entidad académica aprobó el nombramiento en reconocimiento "a su destacada trayectoria y los valores que representa, basados en el esfuerzo y la perseverancia", según la UPM.
Ejerció como su padrino Javier Durán, profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la UPM. "Celebramos que la excelencia no está reñida con la humildad y el respeto a los demás", expresó.
En el acto estuvieron presentes Óscar García Suárez, rector de la universidad, así como otras autoridades académicas y políticas.
“Para alguien que ha dedicado su vida al deporte, recibir un doctorado por una institución de referencia en la ingeniería y la innovación tiene un significado especial. Es para mí un motivo de profunda satisfacción”, siguió el balear.
El ganador de 22 títulos de Grand Slam, catorce de ellos en Roland Garros, puso en valor la vinculación entre deporte y ciencia.
“El deporte de alto nivel ha evolucionado enormemente, y hoy está profundamente vinculado al conocimiento científico. Forma ya parte esencial de la alta competición. Pertenezco a una generación anterior en la que estos avances se fueron incorporando progresivamente”.
“En el deporte de élite, como en cualquier disciplina científica, el talento es importante, pero nunca suficiente por sí solo. Detrás de cualquier logro, hay un proceso de mejora continua. El rigor, la búsqueda de la excelencia, el compromiso y el trabajo en equipo conectan con lo que vivimos en el deporte profesional”, resumió.
Además, resaltó la importancia del espíritu de superación: "Incluso en los momentos de mayor éxito existe margen de mejora. Todos atravesamos momentos de dificultad, y es precisamente en ellos cuando más importante resulta tener una actitud positiva y seguir trabajando".
"La verdadera ambición no es solo querer ganar, sino querer mejorar cada día sin perder de vista los valores. Hay mucha similitud con los grandes proyectos científicos y tecnológicos", incidió.
Tampoco olvidó hacer referencia a los valores. "Siempre he creído en el impacto social del deporte. Tiene una capacidad única para unir a las personas. La educación, el conocimiento y el esfuerzo son fundamentales para construir una sociedad mejor", concluyó.
Es la tercera vez que el tenista balear protagoniza el acto académico en el que se otorga la máxima distinción posible por parte de una institución académica. Nadal ya había recibido esta condecoración en la Universidad Europea de Madrid, en 2015, y en la Universidad de Salamanca, en 2025.
En el ámbito del deporte, la Universidad Politécnica de Madrid ya había premiado con un doctorado honoris causa a Juan Antonio Samaranch, en 1990, por su labor como presidente del Comité Olímpico Internacional y “sus contribuciones a favor de la paz mundial, de la concordia entre los pueblos y de la difusión del deporte y del ideario olímpico”, según la institución.