Aficionados del FC Barcelona recibieron con piedras al autocar de su equipo al creer que se trataba del Real Madrid, que cuando llegó también apedreado por los mismos en las inmediaciones del estadio Camp Nou.
Los seguidores radicales, que portaban bengalas y distintivos azulgrana, lanzaron diversos objetos al paso de ambos vehículos de camino al estadio, aunque sin causar daños materiales importantes.