La celebración del Rayo Vallecano estuvo a la altura del momento. En el vestuario, Batalla y Pacha Espino fueron las estrellas.
Entre broma y broma, Pathé Ciss aprovechó para reclamar la prima. Anoche en Vallecas ya se celebró como un título.
En las calles, en los bares y en las casas por primera vez en la historia del Rayo, se celebraba la llegada a una final europea. Ganaron 0-1 al Estrasburgo, el mismo resultado que se dio en el partido de ida.