Dos meses después del primer partido del FC Barcelona al Camp Nou, una tormenta casi lo inunda. Anegado, desbordado, la lluvia y el granizo fueron protagonistas en el partido entre el Barça y el Oviedo. Un diluvio imporesionante que dejaron imágenes dantescas.
El agfua desbordó incluso las cabinas de prensa, las zonas más dañadas y desprotegidas. Ni tan siquiera Joan Laporta pudo librarse de salir empapado.