Desembarco rayista en Leipzig con más de 11.000 aficionados
Los rayistas ya disfrutan de la ciudad alemana, sede de la final de la Conference League
Foto: TELEMADRID |Vídeo: Telemadrid
Redacción / Efe
Más de 11.000 aficionados del Rayo Vallecano estarán en las gradas del Red Bull Arena de Leipzig para apoyar a su equipo este miércoles en la final de la Liga Conferencia contra el Crystal Palace y su presencia empieza a notarse ya en la ciudad alemana.
Muchos de ellos pasean ya por el casco histórico de la ciudad alemana con la camiseta de la franja haciendo turismo.
La ilusión que genera esta final para el Rayo, quizá el momento más importante a nivel deportivo en sus 102 años de historia del club, se refleja en la cantidad de aficionados que, haciendo un buen esfuerzo económico, estarán en Leipzig apoyando al equipo.
Las 11.500 entradas disponibles de forma oficial por parte del Rayo se agotaron al poco de ponerse a la venta, según confiesa un miembro de la directiva, pero varios centenares más las compraron a través de la UEFA, al no ser abonados o quedarse sin ellas por el cauce normal, pese a ser más caras que las ofertadas vía club.
Muchos de esos aficionados vuelan en los chárteres ofertados por el Rayo, con un precio de 800 euros con traslado pero sin entrada ni alojamiento, y el resto por su cuenta en otros vuelos organizados por diferentes agencias de viaje, con un precio similar, e incluso haciendo varias escalas y cogiendo algún tren en una ciudad cercana para abaratar costes.
Al ser la final un miércoles, el esfuerzo, aparte de económico, es también laboral, ya que muchos de esos aficionados han tenido que pedirse días libres en sus trabajos para el viaje, en el que también hay muchos menores que faltarán a los colegios para vivir con sus padres este momento histórico.
En Leipzig estarán dos abonados muy especiales: Rafael Garrido, el abonado número uno, de 89 años, y Toñi Sanjuán, la abonada más antigua.
También Lola Barraza, la mami del Rayo, que fue en el avión del equipo ataviada con la camiseta de su añorado Antonio, quién fuera su marido, ya fallecido.
"Presión no tenemos ninguna, es agradecimiento. Pensamos que esa gente está ahí por reconocimiento al trabajo de estos años. Es nuestra fiesta. Nosotros somos los protagonistas y ellos son los invitados y los que más van a disfrutar".
"Se lo merecen. Entiendes que este es el día más grande de sus vidas y hay que disfrutarlo como el día más festivo e histórico del Rayo en mucho tiempo", declara el delantero Sergio Camello.
Este es el mayor desplazamiento en la historia europea del Rayo, ya que tanto a Bratislava (Eslovaquia) como a Estrasburgo (Francia) fueron algo más de dos mil los aficiados que viajaron.
En total, en Leipzig estarán alrededor del 90% de los abonados, según informa el club.