Callejeando por la Plaza de Herradores nos encontramos con el Museo del Pan Gallego, una panadería que ostenta el título de la más antigua de Madrid. Según datos del Ayuntamiento, este establecimiento data de principios del siglo XIX.
Alberto Menor, panadero, nos cuenta cómo este obrador gallego llegó a manos de su familia en los años 80 traspasado por la familia Centeno.
Además, son la única panadería de España con un horno de leña auténtico, una forma de cocer pan que requiere entre 400 y 500 kilos de leña.