La emblemática fuente de Cibeles será sometida a la intervención más sofisticada de su historia reciente. Entre junio y octubre de 2026, el monumento madrileño se someterá a un proceso integral de limpieza y reparación con un presupuesto de 350.000 euros, financiado íntegramente por un patrocinador privado.
La actuación permitirá que la diosa y sus leones luzcan "más blancos que nunca" tras una limpieza profunda que eliminará la suciedad acumulada durante décadas. Además, se repararán las piezas metálicas que conectan la escultura con su podio, algunas de ellas afectadas por el paso del tiempo.
Casi 25 décadas expuesta a la intemperie
A lo largo de casi 25 décadas, la fuente ha soportado las inclemencias meteorológicas, la erosión provocada por las aves, actos vandálicos y los efectos de la contaminación.
Aunque el mármol de Carrara original del siglo XVIII destaca por su resistencia al agua -lo que ralentiza su desgaste-, el Consistorio ha detectado una fisura en las láminas metálicas que aportan estabilidad a la estructura.
Esa grieta ya fue sellada en 2016, pero ahora volverá a revisarse dentro de esta intervención. Pese a los deterioros propios del paso del tiempo, el Ayuntamiento subraya que la estructura se mantiene firme y no existe ningún riesgo para su estabilidad.
Un tratamiento "pormenorizado" pieza a pieza
El plan contempla un tratamiento "pormenorizado" y específico en función de cada zona, material y estado de conservación. No se aplicará una única técnica, sino que se actuará de forma diferenciada según las necesidades de cada punto del monumento.
El objetivo general será eliminar todos los elementos externos adheridos con el paso de los años. El polvo se retirará mediante soplado suave (una técnica poco invasiva), mientras que las acumulaciones de suciedad más persistentes o las costras de musgo requerirán mayor presión.
En los casos más resistentes, podría utilizarse tecnología láser, siempre priorizando la protección del material original. También se aplicarán productos biocidas para erradicar microorganismos y se tratarán los elementos metálicos afectados por corrosión.
Una imagen homogénea tras diez años
La intervención no se limitará a la limpieza. Otro de los objetivos es igualar el color del conjunto para unificar las restauraciones realizadas en etapas anteriores, la última hace diez años, y devolver a la fuente su aspecto más reconocible.
Con esta actuación, la fuente de Cibeles se prepara para recuperar todo su esplendor y encarar en las mejores condiciones los próximos años como uno de los grandes iconos del patrimonio madrileño.