La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha recibido este martes la réplica de otros altos cargos de instituciones comunitarias por unas declaraciones en la víspera en las que afirmó que Europa "ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial".
El presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, y la vicepresidenta de la CE, la española Teresa Ribera, son las figuras de mayor perfil que se han desmarcado de Von der Leyen, mientras que también han llegado críticas desde el Parlamento Europeo, el Gobierno español y algunos expertos.
La responsable del Ejecutivo comunitario ya estaba en el disparadero por una postura vista desde algunas capitales como demasiado favorable al eje EE.UU.-Israel en el conflicto en Oriente Medio. De hecho ayer también dijo que el régimen iraní no merecía que se derramase "ni una lágrima" por su caída.
Polémicas declaraciones matizadas
"Necesitamos un sistema de gobernanza mundial basado en normas. Por supuesto, el sistema de las Naciones Unidas también debe ser replanteado. Y cuando los formatos tradicionales resultan inoperantes, nos corresponde encontrar formas creativas de resolver las crisis más graves de nuestro tiempo", dijo Von der Leyen el lunes en un discurso en la conferencia anual de embajadores de la UE.
Agregó que "Europa ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y que no volverá" y, pese a que la UE "siempre" defenderá "el sistema basado en normas", añadió que Europa ya no puede ceñirse sólo a esa estructura para proteger sus intereses.
"Debemos construir nuestro propio camino europeo y encontrar nuevas formas de cooperar con nuestros socios", apuntó Von der Leyen, quien se abstuvo durante el discurso de mencionar que el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán se haya producido al margen de la ONU.
Fuentes comunitarias matizan que este discurso no tenía como objetivo enterrar el respeto a un sistema basado en las normas, sino destacar que, en un mundo cada más conflictivo, la UE no puede sólo acogerse a esas salvaguardas como única vía para defender sus intereses.
La política alemana apuesta en este contexto por que Bruselas construya su propio camino basado en sus valores fundacionales, y en el que el bloque sepa usar sus fortalezas para ganar mayor independencia.
La "misión" de Europa
El presidente del Consejo Europeo, institución donde están representados los Gobiernos de los Veintisiete, ha sido el más contundente en responder a las palabras de la política conservadora alemana de la Unión Demócrata Cristiana, y lo hizo en el mismo foro donde las pronunció Von der Leyen 24 horas antes.
"Una realidad en la que Rusia viola la paz, China perturba el comercio y Estados Unidos desafía el orden internacional basado en normas. En esta nueva realidad, ¿cuál debería ser la misión de la Unión Europea? En primer lugar, debemos defender el orden internacional basado en normas", dijo Costa.
La vicepresidenta de la CE, Teresa Ribera, dijo por su parte que Von der Leyen "pudo no haberse expresado de la manera más adecuada", aunque afirmó que la política alemana "está plenamente comprometida con el orden internacional".
La exvicepresidenta y ministra española destacó la importancia de "defender, incidir y subrayar que la legislación internacional es un elemento nuclear del proyecto y la seguridad europeas".
Desde la Eurocámara, la presidenta del grupo socialdemócrata, Iratxe García, expresó hoy su "preocupación" por unas palabras que, según dijo, "cuestionan el multilateralismo y la diplomacia sin la reflexión adecuada".
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, dijo por su parte que este Gobierno "se identifica plenamente con las palabras de António Costa", y afirmó que "no hay una oposición entre un antiguo orden y un nuevo orden", sino entre un "orden internacional y el desorden".
La vicepresidenta segunda de España, Yolanda Díaz, tachó en unas declaraciones a la televisión pública TVE de "más que desafortunadas" las palabras de la presidenta de la CE, ya que en vez de colocarse al lado de la legalidad internacional, lo hizo "del lado de la barbarie".