35 años de cárcel por matar a un venezolano al salir de una discoteca en Alcorcón

  • A Jonathan Gabriel L.R., Estarly Rafael P.S. y Jesús Leoncio A.A. les impone una pena de 35 años: 16 por el asesinato, 9 por cada una de las tentativas sobre los dos acompañantes de la víctima y uno por tenencia ilícita de armas
  • Bori, asilado en España, fue asesinado a tiros en 2022 a la salida de una discoteca de Alcorcón
Bori, el joven apuñalado mortalmente en Alcorcón en 2022
Bori, el joven apuñalado mortalmente en Alcorcón en 2022 |Telemadrid

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 35 años de prisión a los tres acusados de la muerte del joven venezolano de 19 años conocido como Bori, quien se encontraba en situación de asilo en España y fue asesinado a tiros en 2022 a la salida de una discoteca en la localidad madrileña de Alcorcón.

En la sentencia, el magistrado presidente del jurado popular que declaró culpables a Jonathan Gabriel L.R., Estarly Rafael P.S. y Jesús Leoncio A.A. les impone una pena de 35 años: 16 por el asesinato, 9 por cada una de las tentativas sobre los dos acompañantes de la víctima y uno por tenencia ilícita de armas.

Por estos hechos, tanto la Fiscalía como las acusaciones solicitaban penas de 55 años de prisión para cada acusado, mientras que sus defensas pidieron su libre absolución de todos ellos y, según han adelantado a EFE, recurrirán el fallo.

En consonancia con el veredicto emitido por el jurado, el magistrado ha visto probado que los tres acusados actuaron de forma "concertada" tras haber protagonizado una pelea con armas blancas el 2 de octubre de 2022 a la salida de una discoteca de Alcorcón frecuentada por miembros de bandas juveniles, según apuntaron durante el juicio fuentes policiales.

El jurado popular considera culpables de asesinato a los tres acusados de matar a Bori en Alcorcón
El jurado popular considera culpables de asesinato a los tres acusados de matar a Bori en Alcorcón
El jurado popular considera culpables de asesinato a los tres acusados de matar a Bori en Alcorcón

El jurado popular considera culpables de asesinato a los tres acusados de matar a Bori en Alcorcón

Después de dicha pelea se concertaron para acabar con la vida de Joel Antonio, uno de los acompañantes de Bori, para lo que subieron en el vehículo de Estarley y se dirigieron a las inmediaciones del domicilio de este armados con una pistola semiautomática del calibre 9 milímetros largo.

En esos momentos, Joel caminaba junto a Krysthan Jesse Zapata F., Bori, y Jenny Alejandra G.; los acusados se apearon del coche al grito de "mátales, mátales" tras lo que iniciaron una persecución a pie y dispararon "contra los tres" mientras trataban de huir.

Cuando comenzaron a correr, Bori empujó a Jenny Alejandra para que saliera de la trayectoria de los disparos y entró junto a Joel en un callejón de apenas metro y medio de ancho, en el que un disparo le atravesó el hombro izquierdo, haciéndole caer y evitando que el tiro impactara en Joel, el verdadero objetivo.

El joven de 19 años quedó "herido y sin posibilidad de defenderse", algo que los acusados "aprovecharon" para acercarse a menos de un metro y medio y dispararle en la cabeza, provocando su muerte en el acto, según relata el juez.

El móvil de Gabriel certifica su presencia en la zona del crimen, al igual que los regueros de sangre que derramó en el callejón por la herida que le habían provocado en la pelea previa, así como una mancha en la sudadera que sujetaba Bori cuando fue encontrado.

Por lo que respecta a Estarly, los restos de pintura encontrados en el parachoques de su coche y compatibles con el vehículo que habría impactado al huir le sitúan en el lugar, tanto como el testimonio de Joel, que le vio bajar del coche con una pistola en las manos.

La autoría de Jesús se sostiene por el testimonio de varias vecinas, que dijeron haber visto a tres personas, así como por sus huellas en el coche y su teléfono que le ubicaba en el Hospital Severo Ochoa de Leganés en el que atendieron a Gabriel.

Con lo que respecta a las tentativas de asesinato sobre Joel y Jenny Alejandra, el juez argumenta que los acusados "hicieron lo que estaba en su mano" para matarles y, si no llegaron a hacerlo, fue por "falta de puntería", por lo que además les condena a no acercarse a ellos durante 19 años y a indemnizarles con 25.000 euros a cada uno.

Por último, establece que indemnicen con 150.000 mil euros a la madre de Bori y con 50.000 a su hermana y les impone libertad vigilada durante 15 años una vez que cumplan su condena.