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(Actualizado

Tras la reunión de ayer de Ayuso con expertos sanitarios para avalar el plan de desescalada por el Covid-19 propuesto por el Gobierno regional, conocemos los detalles de dicha reunión de primera mano con la presencia de Sara Gasco, secretaria general del Colegio de Enfermería de Madrid. La primera conclusión de Sara es que Madrid "sí está preparada para avanzar hasta la Fase 1, pero con prudencia". "La antención primaria -matiza- va a ser la puerta de entrada y hay que reforzarla con enfermeros especialistas de familia y comunitaria".

Ayuso se reúne con expertos sanitarios para la desescalada del Covid-19

Ante la posibilidad de un rebrote de la epidemia en los próximos meses y sobre todo de cara a octubre, afirma Gascó "hay que estar preparados y reforzar la Atención Primaria y las residencias con enfermeras especializadas en atención geriátrica".

Tenemos confirmación en cuanto a enfermeras de que no se han cubierto todas las plazas necesarias

A juicio del Ministerio de Sanidad, el hecho de que Madrid aún no haya pasado de fase se debe a la falta de efectivos en los centros de salud -lo que ha negado la Comunidad de Madrid- es, a juicio de la secretaria general una certeza: "tenemos confirmación en cuanto a enfermeras de que no se han cubierto todas las plazas necesarias. Están las que estaban antes de la pandemia pero ya le trasladamos ayer a la presidenta y al consejero Escudero la necesidad de reforzar el servicio con enfermeras especialistas". "Por su puesto, la Comunidad ha dicho que sí, no tiene otra opción"

Esta pandemia se doblegará, a falta de una vacuna, con test, test y más test, como insisten una y otra vez los expertos sanitarios para controlar quién está contagiado y quién está inmunizado y para ello, comenta Sara, es necesario el personal de enfermería que es quien está rastreando y realizando los test. Para ello, Sara Gascó estima 'grosso modo' la necesidad de entre 1.500 y 2.000 rastreadores para cubrir toda la población de Madrid.

En este sentido -apunta Gasco- los datos que salen a la luz estos días sobre aumento de contagios en la Comunidad de Madrid "no es porque haya habido ningun repunte o aumento, sino porque se hacen más test", que es a jucio de la secretaria general lo que se debió hacer desde un principio.

PREVENCIÓN Y USO CORRECTO DE EPIS

Otra de las asignaturas pendientes en Madrid y en el resto de España ha sido la plaga de contagios que ha asolado al personal sanitario de nuestro país, dejando al colectivo ciertamente diezmado. Un hecho en el que España es tristemente líder frente al resto de países del mundo. Gasco ha precisado que un hecho tan habitual en una pandemia como esta, como es ponerse y quitarse las EPI (equipo de protección sanitario) "no es tan sencillo si no se sabe cómo hacer correctamente, algo que sí conoce el personal de las UCIS pero no todo el personal sanitario. La enfermera contagiada por Ébola se infectó precísamente al quitarse la EPI. Por ello, un curso de reciclaje -de una hora- no nos vendría nada mal". "Además de que en marzo -añade- no había suficientes EPIS para todos".

Se están provisionado batas, buzos y mascarillas pero están escaseando los guantes

Al Colegio de Enfermeros le consta que se está haciendo provisión de batas, buzos y mascarillas pero, comenta Sara Gasco que les llega que "están escaseando los guantes"

ESTRÉS Y AGOTAMIENTO EN EL PERSONAL DE ENFERMERÍA

Otra de las consecuencias de esta pandemia en Madrid ha sido el estado de estrés y agotamiento físico que están sufriendo nuestros enfermeros, algo que apunta su dirigente: "Tanto en el mes de marzo como en el mes de abril nuestra gente ha hecho jornadas de 8, 9 y 10 horas. Estar todo ese tiempo enfundados en equipos, con mascarillas y sin poder ir al baño o beber un vaso de agua durante todo ese tiempo se ha traducido en un agotamiento físico". Pero no es solo eso el problema, apunta Gasco, sino que el problema es más mental: "Están tocados, sobre todo gente menor de 50 años, porque ver morir a tanta gente día tras día es muy duro y lo están pasando fatal". Se les está ayudando desde el colegio de psicólogos y hay un teléfono para acudir en caso de necesidad pero "necesitan descansar mentalmente", finaliza Gasco.