El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, anunció el miércoles que el Gobierno ha propuesto a los agentes sociales subir el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1% para 2026, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, sin tributación en el IRPF, al tiempo que se ha comprometido a empezar a estudiar "seriamente" reglas de "relajación" de la Ley de Desindexación en los contratos públicos.
“No nos cansamos de escuchar permanentemente que la economía va muy bien, que va como un cohete, que hay más empleo que nunca y realmente luego nos damos de bruces con una realidad y es que en España no se están trabajando más horas de las que se trabajaban en 2019, entonces hay un empleo más repartido, enormemente precario de baja calidad y en muchos casos a través de fijos discontinuos o contratos de media jornada que no cubren las necesidades reales de los españoles”, ha afirmado Miguel Garrido, presidente de CEIM.
“Nos deberíamos centrar en crear las condiciones para que de verdad las empresas pudieran ser más competitivas, mejorando la productividad y pudiendo así retribuir mejor a los trabajadores y, para ello, hay que dar unas herramientas como seguridad jurídica o más libertad económica”.
“Cuando decimos que la economía va bien, la que va bien es la Hacienda Pública, el Estado, que recauda más impuestos que nunca y durante todos estos años no se ha deflactado el IRPF, lo que quiere decir que los españoles tienen un mayor esfuerzo fiscal para tener la misma capacidad adquisitiva”.