La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada a estafar empresas mediante el método Business Email Compromise (BEC), un sistema de fraude que consiste en interceptar correos electrónicos y modificar el número de cuenta al que deben realizarse los pagos. Con este procedimiento llegaron a obtener más de 220.000 euros.
La investigación comenzó en julio del año pasado, cuando una empresa inmobiliaria denunció que desconocidos habían interceptado un correo en el que se remitía una factura y habían cambiado el número de cuenta para desviar el pago.
El modus operandi de la organización consistía en acceder de forma ilícita al correo electrónico de la empresa o de alguno de sus empleados, intervenir en el momento oportuno en la comunicación y enviar un mensaje aparentemente legítimo informando de un supuesto cambio de cuenta bancaria o solicitando que el pago se efectuara en una nueva.
Para dificultar la labor policial, el grupo utilizaba "mulas": personas que acudían a sucursales bancarias con documentos de identidad sustraídos previamente a terceros para abrir cuentas a su nombre. Los agentes han cotejado 63 cuentas bancarias vinculadas a la actividad delictiva.
Tras una entrada y registro domiciliario, la Guardia Civil detuvo a una persona e investigó a otras dos, a las que se atribuyen supuestamente quince delitos de estafa, diecisiete de usurpación de estado civil, cinco de robo con fuerza, dos de hurto, además de receptación, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Aunque los implicados ya han sido puestos a disposición judicial, la Guardia Civil continúa investigando su posible relación con más robos o hurtos de documentos de identidad utilizados para cometer este tipo de fraudes.
La Guardia Civil aconseja, para evitar esta estafa, verificar siempre cualquier cambio de cuenta bancaria a través de los canales habituales de comunicación de la empresa.