Ucrania ha atacado este martes una refinería en la región de Samara (Rusia) tras el anuncio hecho en la víspera por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que Kiev y Moscú acordaron abstenerse de atacar sus infraestructuras energéticas.
El gobernador local Viacheslav Fedoríschev escribió en MAX - red de mensaje rusa - que "tuvo lugar un nuevo ataque del Ejército ucraniano contra nuestra región. Los militares y grupos móviles trabajaron toda la noche en el derribo de drones enemigos. En total fueron abatidos más de 40".
Aunque no dio detalles de la infraestructura atacada, el canal independiente ruso Astra y los canales ucranianos Exilenova+ y Supernova+ indicaron que se trató de la refinería de Sizrán, perteneciente a la petrolera rusa Rosneft.
Esta refinería ha admitido haber sido atacada hasta en cinco ocasiones.
Este lunes Trump declaró en su red Truth Social que "Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos. ¡Rusia ha acordado hacer lo mismo!" y aseveró que "el aumento del precio mundial del diésel se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán".
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reaccionó inmediatamente al señalar que Ucrania se abstendrá de golpear infraestructuras petroleras rusas si tiene garantías de que Rusia detiene también sus bombardeos contra su sistema eléctrico, sus infraestructuras críticas y su logística alimentaria.
También recordó que, además del sistema energético ucraniano, Rusia está atacando a diario infraestructura portuaria, logística e incluso almacenes de alimentos y productos farmacéuticos, unos bombardeos que amenazan con provocar escasez de bienes básicos en Ucrania de cara al invierno.
Por ello, afirma que "Ucrania no está convencida" de que Rusia tenga voluntad de cumplir un acuerdo como el anunciado por Trump.
Además, durante la pasada noche las fuerzas ucranianas atacaron la sureña región rusa de Rostov, dañando un centro logístico de la red de comercio electrónico Ozon, según el gobernador local, Yuri Slúsar.
El Ministerio de Defensa de Rusia reportó el derribo de 222 drones ucranianos de ala fija sobre 15 regiones rusas, la anexionada península de Crimea y el mar Negro.