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Unos 150 inmigrantes de origen subsahariano han conseguido entrar a Melilla, el mayor número de los últimos meses, en un asalto masivo a la valla fronteriza entre la ciudad autónoma y Marruecos.

Según ha informado la Delegación del Gobierno en un comunicado, el asalto, que se ha producido sobre las 6:30 horas en la zona conocida como Villa Pajares, entre los pasos fronterizos de Beni Enzar y Barrio Chino, ha estado protagonizado por unos 250 inmigrantes, de los que cien quedaron en el lado marroquí bajo custodia de las fuerzas de seguridad de ese país.

En el intento de entrada, los inmigrantes actuaron de manera muy coordinada para lograr sortear la valla y el despliegue policial, en el que participó, junto a los efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla, el helicóptero destinado al control fronterizo y un módulo de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) del instituto armado.

Gran parte de los inmigrantes, una vez rebasaron la valla, se dirigieron conjuntamente hacia el Centro de Estancia Temporal (CETI), coreando cánticos y consignas de victoria.

Una vez allí, tumbaron la verja de acceso de vehículos rodados, al intentar entrar prácticamente al unísono al centro, "haciendo uso de la fuerza".El equipo de seguridad que se encontraba a las puertas del CETI, tratando de contener a estas personas para que la entrada se produjese de manera ordenada, "no pudo con ellos", motivo por el que acabaron rompiendo la barrera de acceso.

La Delegación señala que no se han producido heridos entre los agentes, aunque sí al menos cinco inmigrantes han requerido asistencia en el Hospital Comarcal por contusiones, esguinces e, incluso, una posible fractura.

La Guardia Civil ha contado con el apoyo de agentes de la Jefatura Superior de Policía, así como de miembros de Cruz Roja, que bajaron de lo alto del vallado, en concreto de la verja interior o más próxima a Melilla, a un grupo de cinco subsaharianos que se quedaron allí encaramados.

La mayoría de los protagonistas del nuevo salto masivo son francófonos y de nacionalidades diversas pero principalmente de Camerún, que mostraron una "férrea colaboración" en su propósito de entrar a la ciudad.

El delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, quiere subrayar una vez más la gran labor que realiza la Guardia Civil en defensa de la frontera sur europea o, lo que es lo mismo, las lindes marítimas y terrestres de Melilla.

Asimismo, insiste en su condena hacia aquellos que respaldan el quebrantamiento de las mismas fronteras y, "consciente o inconscientemente", cooperan de tal modo con las mafias que se lucran de la explotación y tráfico de seres humanos.

Igualmente, reitera la necesidad de reflexionar sobre este modelo de inmigración, al que "no debemos resignarnos y que de forma brusca, cuando no extremadamente violenta, fuerza a toda costa el acceso a territorio melillense".

El delegado del Gobierno insiste en que las mafias dirigen los asaltos masivos a la valla y el acceso forzado de inmigrantes a Melilla, "creando situaciones dramáticas cuando no utilizando peligrosamente como escudo a niños y mujeres embarazadas".

MELILLA Y CEUTA PREPARAN UNA CUMBRE PARA ABORDAR EL PROBLEMA MIGRATORIO

Los gobiernos de Melilla y Ceuta están cuadrando sus agendas para reunirse en una cumbre, prácticamente monográfica, en la que se abordará el problema de la inmigración que están padeciendo las dos ciudades autónomas.

En rueda de prensa, el portavoz del Ejecutivo melillense, Daniel Conesa, ha señalado hoy que la presión migratoria que sufren tanto Melilla como Ceuta es una cuestión que se viene sucediendo desde "hace años", pero que en los últimos días ha cobrado una mayor importancia, sobre todo tras la muerte de al menos quince inmigrantes en la frontera ceutí.

Conesa ha señalado que se están acordando fechas para el encuentro, que presumiblemente se celebrará en Melilla, antes de que concluya la primera quincena de marzo.

El objetivo de esta reunión es realizar una puesta en común, con objeto de acordar las medidas necesarias que se pueden adoptar para hacer frente a la "gravísima situación" que registran las dos ciudades autónomas en relación a la inmigración irregular.