El reloj de Sol ensaya para que nada falle en Nochevieja

El reloj de la Puerta del Sol
El reloj de la Puerta del Sol |Telemadrid

El reloj de la madrileña Puerta del Sol pasará este domingo su último ensayo antes de las campanadas de fin de año para comprobar que todo funciona como esperan los millones de españoles que darán la bienvenida a 2013 comiendo las doce uvas ante el televisor.

Los relojeros que se encargan de su mantenimiento varias veces por semana durante todo el año subirán de nuevo mañana a la torre de la Real Casa de Correos, sede de la presidencia madrileña, para realizar 24 horas antes las mismas operaciones que llevarán a cabo la noche del 31.

Al pie de la torre, miles de personas volverán a congregarse, en lo que ya se ha convertido en una tradición, para adelantar en un día la Nochevieja aprovechando el repique del reloj más famoso de España.

El año pasado, esa 'primera nochevieja' reunió a varios miles de personas que comieron uvas y dulces al ritmo de las campanadas de ensayo y brindaron con cava, cerveza y licores.

De hecho, la Policía Municipal tuvo que adelantar el importante dispositivo preparado para el 31 para controlar también el 30 todos los accesos a la Puerta del Sol y evitar que se introdujeran botellas y se produjera venta ambulante.

Como ha explicado a Efe Pedro Ortiz, uno de los relojeros de Relojería Losada, encargada desde 1997 del mantenimiento del reloj, veintiocho segundos antes de la medianoche de mañana se retirará la palanca que sujeta la bola del reloj, que descenderá por su propio peso acompañada de su famoso repique de aviso.

A continuación sonarán los cuartos, con dos campanadas cada uno, de modo que en total se escucharán ocho campanadas en bloques de dos.

Finalmente, coincidiendo con la última señal horaria, a las doce en punto de la noche, repicará la primera campanada y, con un intervalo de tres segundos, sonarán después las otras once.

La única diferencia con las campanadas del 31 será que en los televisores de toda España se estará viendo la programación habitual de todos los domingos.