Un acusado de un atropello mortal a un joven de 26 años durante una operación de compraventa de un móvil ha aceptado una condena de seis años de prisión por un delito de homicidio imprudente al reconocer que lo mató de manera involuntaria.
Los hechos se produjeron el 2 de julio de 2024 en la estación de cercanías del barrio de Santa Eugenia, donde acusado y víctima habían concertado un encuentro.
En un momento determinado, cuando el acusado le robó el móvil, la víctima intentó impedir la marcha agarrándose al interior del vehículo y acabó siendo golpeado contra una farola y una señal de tráfico.
Antes de que se iniciara la vista oral, el procesado ha aceptado un acuerdo de conformidad de seis años de prisión por un delito de homicidio imprudente y otro de robo.
La petición inicial del fiscal ascendía a quince años de cárcel por un delito de homicidio, han informado fuentes jurídicas.
En el escrito de acusación, el fiscal le imputaba un delito de homicidio doloso y otro de robo con violencia.
Asimismo, reclama indemnizaciones para los padres de la víctima y para las aseguradoras afectadas por los daños materiales.