Un San Isidro lleno de recuerdos y tradiciones en el Archivo Regional de Madrid

Una chulapa con botijo posa frente a la Ermita de San Isidro
Una chulapa posa frente a la Ermita de San Isidro |ARCHIVO REGIONAL

La Comunidad de Madrid recuerda, con motivo de la celebración de la festividad de San Isidro, sus tradiciones más populares, mostrando una selección de documentos de los distintos fondos conservados en el Archivo Regional, que pueden ser consultados en su Portal de Archivos y Documentos.

Los fondos fotográficos de Martín Santos Yubero y Cristóbal Portillo, así como la Colección Postales de Madrid, acercan a las celebraciones más populares en honor a San Isidro Labrador a través de imágenes que se remontan a comienzos del siglo XX y hasta los años 70.

La pradera de San Isidro en 1932 |ARCHIVO REGIONAL

Entre ellas se puede ver la famosa Pradera de San Isidro, convertida en epicentro de la celebración, con miles de madrileños que se acercan en procesión hasta la ermita del Santo. En sus inmediaciones se encuentran chulapos y chulapas que lucen palmito junto a los tiovivos de la verbena.

Procesión de 1952 por las calles de Madrid |ARCHIVO REGIONAL

También resultan significativas las fotografías relacionadas directamente con la figura del Santo: las procesiones por las calles de Madrid; las ofrendas de frutos y corderos; misas en la Pradera; o la que muestra el propio cuerpo incorrupto de San Isidro.

Apertura del féretro de San Isidro en el octavo centenario de su muerte |ARCHIVO REGIONAL

La fuente de la Ermita del Santo presenta curiosas imágenes entre las que se ve a los madrileños recibir el agua milagrosa. En otras, se observa la lápida ubicada sobre el caño en la que, junto a versos de Lope de Vega y de Miguel Botello, se lee una inscripción en la que se aseguran las propiedades curativas del agua que mana de ella y algunos de sus milagros.

Reparto de agua en la fuente de la Ermita de San Isidro |ARCHIVO REGIONAL
Puesto de venta de botijos |ARCHIVO REGIONAL

Algunos no lo tenían fácil para llegar hasta la ermita, la pradera u otro de los lugares de celebración. Y es que como sabrá bien todo aquel que haya acudido en la festividad a esta zona tan concurrida, el gentío y lo empinado de las cuestas ponía en apuros a más de uno. Como muestra una foto en la que un agente de municipal tiene que ayudar a una pareja cuyo vehículo insiste en no avanzar.

Un agente urbano auxilia a una pareja en su moto con sidecar |ARCHIVO REGIONAL

Toros y famosos

Los fondos del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid testimonian uno de los aspectos más importantes de esta festividad madrileña: la Feria Taurina de San Isidro. Se encuentran, así, imágenes con las grandes faenas de los Dominguines, ‘El Litri’, Antoñete, Ordóñez o ‘Parrita’. Junto a ellas, se ve a unos jóvenes Príncipes de Mónaco, en una instantánea de 1959, visitando el tentadero del Batán, donde se guardaban las reses que se lidiarían durante el festejo.

Los Príncipes de Mónaco en una corrida de San Isidro |ARCHIVO REGIONAL

Hay un documento fechado en 1940 que muestra lo que la Diputación Provincialde Madrid tuvo que pagar a la Real Fábrica de Tapices por los jornales, materialy portes empleados para el adorno de la plaza de toros de Las Ventas conmotivo de las fiestas de San Isidro, que ascendió a 900 pesetas.

Factura de la Real Fábrica de Tapices |ARCHIVO REGIONAL

Una muestra de la estrecha relación de San Isidro con la agricultura quedapatente en otro documento, de 1954, que lleva hasta el vecino municipio deAranjuez. Se trata del programa de fiestas organizado por la Hermandad Sindical Local del Campo de esta localidad.

Programa de la Romería de San Isidro en Aranjuez |ARCHIVO REGIONAL

En San Isidro si no hay rosquillas, no hay fiesta. Dulces con nombres tan castizos como las listas, las tontas, las francesas o las de Santa Clara. Luego han salido más sabores, pero por entonces sólo había listas y tontas.

Puesto de rosquillas |ARCHIVO REGIONAL

Con fiesta en la pradera o sin ella, con o sin celebraciones, San Isidro volverá a ser fiesta en Madrid. En la capital y en otras muchas poblaciones de la región que volverán a honrar a este santo, mitad protector de los campos y sus bestias y también pocero de profesión.