La Parroquia Virgen de La Paloma niega que hubiera anomalías en las siete calderas de gas

Estado en el que quedó el edificio de la calle Toledo, tras la explosión
Estado en el que quedó el edificio de la calle Toledo, tras la explosión |Europa Press

La Parroquia Virgen de la Paloma, que sufrió una explosión el pasado 20 de enero y dejó cuatro víctimas mortales, ha desmentido "tajantemente" que existiera cualquier "anomalía" en el mantenimiento de las siete calderas de gas o de la instalación de la parroquia.

Fuentes de la parroquia a las que ha tenido acceso Telemadrid han explicado que en el momento en el que se produjo el siniestro tanto la inspección del gas como las calderas cumplían con todos los requisitos legales establecidos para este tipo de calderas, es decir las de menos de 70 kilowatios. Así figura en un documento que los responsables de la Parroquia Virgen de la Paloma entregaron en la comisaría de la calle Leganitos al día siguiente del suceso.

Cronología de la explosión en Madrid en un edificio de la calle Toledo
Cronología de la explosión en Madrid en un edificio de la calle Toledo
Cronología de la explosión en Madrid en un edificio de la calle Toledo

Cronología de la explosión en Madrid en un edificio de la calle Toledo

Desde la parroquia han querido aclarar que todas las calderas, así como la instalación del gas, tenían todas las revisiones pasadas en el tiempo establecido y "nunca han sido manipuladas por nadie ajeno a la empresa encarga de su mantenimiento y revisión periódica". Aseguran que todo toda la documentación pertinente está en manos de la Policía y de las empresas correspondientes.

Incógnitas por aclarar

Una semana después de la explosión se mantienen algunas incógnitas sobre cuáles fueron las causas de lo ocurrido. Algo que se tendrá que aclarar en la investigación que ya ha recaído en el juzgado de Instrucción número 35 de Madrid.

Fuentes cercanas a la investigación señalaron a EFE que, tres de las siete calderas del edificio no estaban registradas en la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid, pero fuentes del Gobierno regional han explicado que la ley ha ido variando y no todas las calderas tenían la obligación de ser registradas.