La zarzuela ya había sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por el Gobierno de España en 2024. Ahora será Bien de Interés Cultural. Así lo ha decidido la Comunidad de Madrid que protegerá este género musical propio en la categoría de Patrimonio Inmaterial.
La zarzuela nace como manifestación musical cortesana y luego popular en el XVII y en Madrid. Y toma de los usos y costumbres de la provincia los elementos que luego irán componiendo las piezas.
Incluso hay referencias madrileñas en algunos de los títulos como 'Bajo el cielo de Madrid', 'De Getafe al paraíso' o 'Los chisperos de Madrid'.
El siglo XIX supuso un cambio con la influencia de autores italianos. Así, libretistas y músicos como Francisco Asenjo Barbieri componen zarzuela en formato grande, de tres actos, la misma extensión que una ópera italiana; pero también se ofrece la zarzuela chica, de un solo acto.
Otros estilos del género son los bufos madrileños, comedias musicales con arias de música pegadiza y letras desenfadadas.
Con la llegada de la Restauración Borbónica en 1875, la zarzuela vive uno de los periodos más trascendentales de su historia y el nacimiento de su expresión más madrileña, el denominado género chico.
La música y dramaturgia convierten el género en un fenómeno madrileño, un cambio al que contribuyeron músicos como Federico Chueca, Tomás Bretón, Ruperto Chapí o Joaquín Valverde con libretistas como Carlos Arniches o Ricardo de la Vega.
En esta época nacieron obras emblemáticas como 'La Revoltosa', 'Agua, azucarillos y Aguardiente', 'La Gran Vía' o 'La verbena de la Paloma'.
Con el comienzo del siglo XX, la zarzuela explosiona, se enriquece y se transforma para dar respuesta a los cambios de mentalidad, es el momento de Vives, Alonso, Guerrero, Moreno Torroba o Sorozábal.
Tras la Guerra Civil, siguió manteniendo una fuerte actividad hasta los años 70, cuando empezó a decaer su popularidad y tuvo lugar su transformación en el teatro musical, del que son claros ejemplos 'Mata-Hari' o 'El tiempo entre costuras'.
La zarzuela en América
Su expansión por Hispanoamérica la consolidó como un emblema, capaz de traspasar fronteras y conectar con las emociones populares. Hasta allí llegaron las letras que se habían escrito en España y surgieron otras específicas de los países iberoamericanos.
De este modo, en el repertorio se encuentra una zarzuela romántica, restaurada o isabelina, donde está presente el criollismo y el auge de la Habanera. Y una segunda época, la del género chico, el teatro por horas y los grandes autores del siglo XX.
Con más de 10.000 títulos, la zarzuela ha contado a lo largo de su historia con importantes compositores, libretistas, instrumentistas, cantantes, escenógrafos, figurinistas y otros profesionales involucrados en la creación de una expresión artística que pervive en el sentir del pueblo madrileño.