La verdadera historia de Luna y Lorenza

  • Las dos son hembras de cisne negro
Luna y Lorenzo, pareja de cisnes negros junto al Palacio de Cristal en El Retiro
Luna y Lorenzo, pareja de cisnes negros junto al Palacio de Cristal en El Retiro |Europa Press

Nada emociona más que una bonita historia de amor. Y especialmente bonita fue la que conocimos los madrileños en 2022. La historia de Luna y Lorenzo. ¿Lorenzo? ¿Historia de amor?

Regresemos al año 2018.

En el estanque del Palacio de Cristal vivían dos preciosos cisnes negros en amor y armonía. Por lo menos lo que les permitía el constante trasiego de humanos y perros.

Luna, el cisne negro del Retiro, encuentra por fin su nuevo amor eterno: Lorenzo
Luna, el cisne negro del Retiro, encuentra por fin su nuevo amor eterno: Lorenzo
Luna, el cisne negro del Retiro, encuentra por fin su nuevo amor eterno: Lorenzo

Luna, el cisne negro del Retiro, encuentra por fin su nuevo amor eterno: Lorenzo

Los cisnes son animales monógamos y, a diferencia de la mayoría de los humanos, se emparejan de por vida y comparten la crianza de los polluelos. A veces se produce un 'divorcio' pero es tan raro que apenas alcanza una tasa del 3%, en el caso de las parejas que se reproducen con éxito, y del 9% para aquellas que no lo consiguen.

Por comparar, en el caso de los humanos las cifras de divorcios no dejan de aumentar desde la década de los 70 del siglo XX y en países como Bélgica pueden llegar al 70%. En España, cerca de la mitad de los matrimonios descubre, más tarde o más temprano y con más o menos alegría o acritud, que lo suyo no era para toda la vida.

Volvamos a nuestros preciosos cisnes negros.

Luna vivía con su pareja en el estanque del Palacio de Cristal. Parecía un idilio como aquel que describía Javier Krahe en la canción ‘Paréntesis’: “Si quieres aquí mismo nos casamos, los barrenderos nos echarán arroz… tengo las llaves casualmente de El Retiro, que es un jardín con un palacio de cristal"

A finales de 2018, un perro se lanzó contra Luna. Y el macho con el que convivía, su pareja, se lanzó en su ayuda interponiéndose entre ella y el can. Salvó la vida de su amada pero murió a causa de las heridas. Luna se quedó sola, estresada y triste.

Y entonces, el fotógrafo Antonello Dellanote, que llevaba años inmortalizando con su cámara a los cisnes, encabezó un movimiento en redes sociales para pedir una nueva pareja para Luna. En 2022, llegó la compañía.

Mucho se escribió entonces en redes sociales, sobre su nuevo acompañante. Lo llamaron Lorenzo, el nuevo amor de Luna. El que la hizo de nuevo feliz.

Luna, la hermosa cisne del Palacio de Cristal que busca novio
Luna, la hermosa cisne del Palacio de Cristal que busca novio
Luna, la hermosa cisne del Palacio de Cristal que busca novio

Luna, la hermosa cisne del Palacio de Cristal que busca novio

Ahora, en 2026, la historia ha vuelto a ocupar una buena parte de la conversación en redes sociales y demás medios. ¿La razón? Ahora hemos sabido que Lorenzo es, en realidad, Lorenza, otra hembra. Y es por eso que en estos años, cada vez que Luna ha anidado, los huevos no han dado frutos.

Menudo ‘plot twist’. ¿O no?

En realidad, no. Los técnicos del Ayuntamiento de Madrid sabían desde el primer momento que Lorenzo era chica y decidieron llevarla a el Retiro con Luna porque las dos estaban solas. Lorenza vivía en El Capricho pero “no se estaba adaptando”, explican desde el Ayuntamiento a Telemadrid.es: “se le trajo a El Retiro para ver cómo se comportaba. En ningún momento se trajo para sustituir al macho muerto”.

Es decir, siempre se supo que Lorenzo era Lorenza. Simplemente fue trasladada al estanque del Palacio de Cristal para buscar su bienestar y el de Luna. “El Ayuntamiento tiene constancia de que los dos cisnes, que actualmente conviven bien y se han adaptado a convivir en El Retiro, son hembras”.

Y esa es la verdadera historia de Luna y Lorenza. Y eso es, después de todo, lo que importa. Que Luna y Lorenza son felices juntas.