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El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha confirmado este martes que la suspensión de la externalización sanitaria también afecta al proyecto de gestión indirecta que tenía preparado el Gobierno madrileño inicialmente para cuatro centros de salud, cuyo pliego de condiciones aún no había salido.

Así lo ha indicado el dirigente del Ejecutivo autonómico tras inaugurar en Tielmes el Auditorio Municipal, financiado por el plan PRISMA. Preguntado por si esta suspensión afecta a los planes para cambiar la gestión de centros de salud, medida contemplada en el Plan de Sostenibilidad del Sistema Sanitario, el presidente ha dicho que el plan "está en suspenso". "Lo dejamos sin efectos con toda la extensión", ha apuntado.

"Dejamos en suspenso todo lo que tenga que ver con la externalización sanitaria. Seguiremos trabajando en medidas que sigan haciendo sostenible el sistema de salud", ha apuntado el dirigente del Gobierno regional.

Preguntado por en qué posición quedan las empresas concesionarias, González ha indicado que la sentencia "obliga a todos y hay que aplicarla y acatarla en todos los extremos que se deriven de la misma". "Como consecuencia de suspender este proceso, las empresas tendrán que asumir esa decisión", ha sentenciado.

El ya exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, dijo en agosto en una entrevista a Europa Press que la idea era aprobar en el mes de septiembre el decreto de acreditación de condiciones para las sociedades profesionales de cara a gestionar de forma indirecta estos cuatro centros de salud.

Esta condición era necesaria para sacar adelante un concurso público que procediera a la licitación de la gestión a las sociedades profesionales (aspecto que se preveía para otoño), algo que finalmente no se produjo pues no se publicaron los pliegos de condiciones para ello.

La idea inicial de la Consejería era articular este proceso para 27 centros de salud (un 10 por ciento del total de la región) aunque finalmente rebajó la cifra a cuatro. Con ello, pretendía emular el modelo que se despliega en Cataluña mediante las EBAS (Entidades de Base Asociativa).

Lasquetty dijo entonces que la gestión indirecta de centros de salud también implicaba un ahorro sobre el 20 por ciento de los costes actuales.