Con Foo Fighters como grandes protagonistas, Mad Cool arranca este miércoles la primera de cuatro jornadas de una nueva edición cuando se cumplen diez años de su nacimiento, convertido en uno de los festivales de música más multitudinarios de España.
La banda liderada por Dave Grohl suele ser una de las peticiones más demandadas del público habitual de esta cita y llegará al Iberdrola Music con el set completo de su gira, dos horas y media de música, tras haber podido disfrutar antes de The Last Dinner Party, Wolf Alice, The War On Drugs o la apertura con The Warning.
Lamentablemente (y ha sido motivo de queja) Foo Fighters se solaparán con la otra gran propuesta del día, la electrónica envolvente de su compatriota Moby, ausente de Madrid desde hacía años. La organización ha explicado que este pidió actuar también en el horario nocturno estelar.
Con todo, la única jornada que de momento ha agotado entradas es la del jueves, apuntando al público femenino y LGTBIQ+ con artistas como la británica Florence + The Machine, la sueca Zara Larsson en uno de sus mejores momentos de forma, el 'euro-country' de la irlandesa CMAT y dos estadounidenses: el tino melódico de Charlie Puth o la potente voz soul de Teddy Swims.
En esa jornada habrá dos novedades destacadas por encima de las demás: el debut de la neozelandesa Lorde en Madrid y la aparición como solista de la surcoreana Jennie, en una de sus escasas actuaciones al margen de su famosa banda Blackpink.
Atravesado el ecuador, Mad Cool llegará el viernes a su tercera jornada con un ojo puesto en las actuaciones de otra atípica diva musical, Halsey, así como en el rock diverso en influencias de Pixies, Kings of Leon, Interpol y Twenty One Pilots.
Ese día, no obstante, será imposible que el otro ojo no se vaya al partido que España juega al mismo tiempo en el Mundial de fútbol para clasificarse en semifinales. Conscientes de ello, los organizadores emplazarán una gran pantalla en el recinto.
Con una programación distribuida en esta edición de manera más coherente, la del cierre del sábado será una apuesta por lo "indie" y artistas que buscan los caminos menos obvios. Es el caso de Nick Cave & The Bad Seeds, grandes estrellas del día, pero también de The Black Crowes, Pulp, Kasabian, Matt Berninger (vocalista de The National) o el que fuera líder de Talking Heads, David Byrne.
Serán días calurosos que rondarán los 39 grados en el Iberdrola Music, recinto que presentará un nuevo planteamiento con la eliminación de uno de los dos escenarios grandes que funcionaban alternativamente para promover "una mejor distribución" del público por todo el espacio, más de 185.000 metros cuadrados en los que este año, por fin, se ha soterrado la línea de alta tensión que lo cruzaba.
Además, se han dispuesto ascensores para facilitar el acceso de personas con discapacidad física a los espacios elevados para disfrutar de los escenarios y, como todos los años, todo un plan de movilidad que intenta primar el transporte público como el medio prioritario para llegar y marcharse, entre metro (Villaverde Alto), cercanías (San Cristóbal Industria y Villaverde Alto), autobuses y lanzaderas.
De hecho, los organizadores han incidido una vez más en que han invertido más de medio millón para poder ampliar estos servicios de transporte hasta el centro de Madrid más allá del final de la música, hasta las 2 de la madrugada en la primera jornada y las 3,30 horas el resto.