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La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha asegurado que contará con todo aquel que en el PP quiera sumarse a su proyecto como candidata a la Comunidad de Madrid y ha instado a dejar de lado "debates internos" del partido que además ha considerado zanjados.

Cifuentes ha visitado la sede de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) del Cuerpo Nacional de Policía, situada en la Casa de Campo de Madrid, en su primer acto público desde su designación el pasado viernes como candidata del PP a la Presidencia autonómica de Madrid.

Tras expresar que recibió con sorpresa la llamada de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en la que se le comunicaba que sería candidata, ha expresado su agradecimiento "absoluto" por la confianza y ha indicado que podría dejar el cargo a mediados de abril, ya que los delegados del Gobierno son inelegibles.

Cifuentes ha evitado opinar sobre la polémica suscitada en los últimos días sobre la continuidad de Esperanza Aguirre -candidata a la Alcaldía- como presidenta del PP de Madrid, que ha considerado zanjada "por parte de todos", y ha asegurado que no va a entrar en "rivalidades" ideológicas o sobre sectores internos del PP.

A este respecto, ha instado a centrarse "en lo que hay que centrarse" y no abrir debates que no interesan a los ciudadanos, que a su juicio están hartos de debates internos y de que los partidos se miren al ombligo.

"Creo que cada momento tiene su afán, y como dicen algunos, ese puente ya lo cruzaremos cuando lleguemos a ese río", ha apostillado Cifuentes, que ha asegurado que no va a dedicar "ningún momento" a cuestiones del partido.

"Vengo a trabajar, a sumar, no a restar, a contar con todo el mundo que quieran contar en el proyecto", ha insistido Cifuentes, que ha recalcado que no va a poner "ningún problema" y que no le importa cómo quede la estructura de la formación.

Ha agregado que todavía no piensa en un número dos, sino en trabajar "en equipo", así como que su política tendrá dos objetivos principales: seguir poniendo las bases para que se pueda crear empleo e impulsar las políticas sociales.

La delegada ha reconocido que, aunque su nombre estaba "en todos los mentideros", lleva dos días mentalizándose sobre su nueva situación y asume que tiene que "cambiar el chip" porque tiene mucho trabajo por delante.

Ha asegurado que hará una campaña en positivo y que su reto es ilusionar a todos los ciudadanos y recuperar la confianza de los votantes que apoyaron al PP en el pasado año 2011.

Cifuentes apelará en un programa "realista", según ha indicado, a las políticas de bajada de impuestos, el mantenimiento de los servicios e iniciativas como avanzar en la implantación del modelo de enseñanza bilingües.

Ha recalcado que no es una "paracaidista" en estas elecciones, puesto que lleva toda su vida política en Madrid; y aunque se ha mostrado abierta al diálogo con el resto de partido, ha rechazado hablar de pactos porque sale "para ganar" y "para gobernar" y no piensa en qué apoyos podría necesitar.

ABANDONARÁ LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO A MEDIADOS DE ABRIL

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha anunciado que dejará su cargo a mediados de abril, una vez que su candidatura a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por el PP se haga oficial y se publique en los boletines.

Tras su visita a la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, en su primer acto público tras ser nombrada candidata regional, Cifuentes ha señalado que durante este mes de transición le gustaría dejar las cosas pendientes de la Delegación organizadas para que así se las encuentre la persona que le sustituya. Una persona que tendrá que elegir el presidente del Gobierno. Ella ha apuntado que cuenta con un gran equipo y una excelente subdelegada y que dará ideas de nombres si le preguntan.

Cifuentes ha reconocido que aunque está "muy ilusionada por el reto importantísimo" que es ser la cabeza de lista del PP en las elecciones regionales madrileñas, se va "muy triste" de la Delegación del Gobierno.

"A mí me resulta muy difícil pensar que alguna vez en mi vida política pueda llegar a tener un cargo que suponga mayor honor y orgullo que haber sido la jefa de la Policía y de la Guardia Civil. He visto colmadas mis expectativas. Me voy muy triste. El trabajo en la Delegación es muy duro, extenuante, donde no hay sábados ni domingos", dijo.

"Las cosas que ocurren muchas veces no son gratas. Sin embargo, para mí estos tres años y unos meses, accidente incluido, han sido los mejores años de mi vida. He disfrutado muchísimo trabajando con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los funcionarios de la Delegación. Me da una pena horrorosa dejarlo", ha explicado.

La todavía delegada del Gobierno ha reconocido que le hubiera gustado concluir la legislatura en la calle Miguel Angel pero "cuando uno está en política tiene que ir donde a uno se le diga". "Me han pedido que asumira este reto y para mí es algo que hago de buen grado, encantada y con muchísimo orgullo", ha concluido.

La candidata ha asegurado que este periodo de transición le requeriría un "esfuerzo suplementario para seguir trabajando y resolviendo día a día los asuntos de la Delegación y sacar tiempo para ir pensando el tipo de campaña que se quiere hacer, pensar equipos y lo que supone una campaña, que es muchísimo".

"Tengo una gran capacidad de trabajo. Sé que lo voy a poder hacer. Estoy muy ilusionada por el reto y si un trabajo de estas características se hace con ganas e ilusión el resultado será importante", ha dicho.