Campo Real endurece la norma contra las 'mareas negras' del vertido de lodos
Sanciones, avales para responder por daños, limitaciones de días y volumen, distancia a acuíferos, garantías de transporte y otras medidas
Tras las denuncias de olores nauseabundos por vertidos incontrolados, especialmente durante el verano
El Ayuntamiento de Campo Real ha decidido poner fin al vertido indiscriminado de lodos, estiércoles y purines en el entorno natural con una nueva ordenanza.
Se establecen medidas para compatibilizar la actividad agrícola con la protección del medio ambiente y especialmente la calidad de vida de los vecinos, que se veían afectados por los fuertes olores en época estival, explica el Ayuntamiento.
El objetivo, señalan, es ordenar esta actividad ante el incremento del volumen de vertidos registrado en los últimos años, que ha derivado en una queja general de la ciudadanía, además de en un impacto significativo en el entorno natural.
La nueva regulación establece un marco claro de actuación para agricultores, ganaderos y empresas autorizadas.
Entre las principales novedades de la ordenanza destaca la obligación de proceder al enterrado o arado inmediato de los vertidos realizados entre el 1 de marzo y el 31 de octubre. Durante el resto del año, esta labor deberá realizarse en un plazo máximo de 24 horas desde el vertido. Además, queda prohibida la realización de vertidos durante sábados, domingos, festivos o durante las Fiestas Patronales.
Evitar la contaminación del agua
La normativa también limita la frecuencia de aplicación, estableciendo un máximo de un vertido por parcela y mes, y obliga a los titulares a comunicar previamente la actuación mediante una declaración responsable en la que deberán aportar el plano de la parcela, así como las fechas y horarios previstos para la realización de los trabajos.
Con el fin de proteger a los vecinos y preservar los recursos hídricos, la ordenanza fija una distancia mínima de exclusión muy superior a la habitual en otros municipios, alcanzado los 4.000 metros respecto a cualquier núcleo urbano o industrial y 800 metros respecto a manantiales, pozos y captaciones destinadas al abastecimiento de agua potable.
Asimismo, se prohíbe el transporte de estos residuos a través del casco urbano y de las zonas habitadas del municipio.
Los vehículos deberán garantizar en todo momento la estanqueidad de la carga para evitar derrames, malos olores o afecciones a la vía pública. Además, los camiones con un peso superior a 26 toneladas deberán depositar un aval como garantía frente a posibles daños ocasionados en infraestructuras municipales.
Sanciones
La ordenanza contempla un régimen sancionador para los incumplimientos detectados, con multas que oscilan entre los 750 y los 3.000 euros en función de la gravedad de la infracción.
"Esta ordenanza responde a una demanda vecinal que todos padecíamos con olores nauseabundos en los días más calurosos y nos permite establecer reglas claras para garantizar que la actividad agrícola se desarrolle con todas las garantías ambientales y de convivencia", ha explicado el alcalde, Francisco Leal, subrayando que con esta ordenanza “ponemos coto a los vertidos indiscriminados que habían convertido algunos parajes en verdaderas mareas negras”.
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/kicker}} {{#title}} {{#text}}{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/title}}{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/kicker}} {{#title}} {{#text}}