Alrededor de 400 aficionados de Pinto bailan la conga por el triunfo de Contador

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pintobaile |Telemadrid

Los alrededor de 400 aficionados que se han dado cita hoy en el Teatro Francisco Rabal de Pinto para ver en pantalla gigante el paseo triunfal de su paisano, Alberto Contador, por los Campos Elíseos, han celebrado su victoria en el Tour con una gran conga que ha rodeado las butacas del recinto.

Cuerpo Olvidada la tensión y el sufrimiento de la contrarreloj de ayer, los incondicionales de Contador han vuelto a congregarse hoy en el teatro para festejar a lo grande el triunfo de su hijo predilecto.

Liberados de tensiones, los aficionados formaron una espontánea conga que dio la vuelta a la sala con el ya mítico cántico del "¡No somos uno, no somos dos, somos el pueblo de Contador!".

Mayores y pequeños, ataviados con maillots amarillos, las caras pintadas de rojo y gualda, y banderas de España y de Extremadura, localidad natal de los padres del ciclista pinteño, han llenado de color este pequeño municipio del sur de Madrid.

Pinto se ha convertido por unas horas, y con permiso de París, en la capital del ciclismo mundial.

Mañana será mejor, cuando Alberto llegue al Ayuntamiento de la ciudad para ser recibido por miles de sus paisanos a las siete de la tarde en la Plaza Consistorial.

Allí, se le entregará un libro estampado con cientos de firmas de sus vecinos, recogidas en estos tres días en los que las etapas han sido retransmitidas en pantalla gigante.

"Tus radios no mueven sólo tu bicicleta, mueven a todo un país" o "Gracias por hacer al ciclismo y a Pinto más grandes", han sido algunas de las dedicatorias que se podían leer en el ejemplar, que seguro que será guardado a buen recaudo por el triple campeón del Tour de Francia.

El acto ha contado con la ausencia notable de los amigos más íntimos del ciclista madrileño, ya que todos ellos se han desplazado este año a Francia para vivir in situ la victoria de Alberto.

Sin embargo, tras la victoria, gran parte del pueblo se dirigirá a la fuente de Crespo, donde ya es habitual celebrar los triunfos del madrileño junto a los padres del campeón, Francisco Contador y Francisca Velasco, y su hermana, que es fija en este tipo de festejos.

La euforia estalló cuando Alberto atravesó la línea de meta y levantó los brazos al cielo de París en señal de victoria, y, posteriormente, cuando se escuchó el himno español en el podio parisino.

El público asistente se puso en pie y, nuevamente, se reprodujo la conga con la que se festejó el tercer Tour de Francia, y su quinta gran vuelta en apenas cuatro años.

"Y si Navarra tiene a Induraín, y Segovia tiene a Perico, es Alberto Contador, nuestro ciclista de Pinto", coreaban los pinteños al ritmo de "Los chicos de la calle Pez".

Y es que en la localidad del tres veces campeón de la ronda gala ya hay un objetivo claro: "Ganar otros dos para coger a Induraín, y después, a por los siete de Armstrong".