En algún lado había que colocarlos. Seguro. Pero nada le ha gustado a la Plataforma Salvemos la Casa de Campo que se hayan instalado dos módulos de aire acondicionado junto a dos magníficos ejemplares de plátano de más de 200 años de antigüedad.
A la preocupación por el daño a los árboles se añade que están precisamente cerca de la casa del jardinero Pedro Dirac que fue quien plantó estos plátanos traídos de Aranjuez en el siglo XVIII.
Y todo esto en el entorno Reservado Grande de la Casa de Campo. Un lugar que concentra como tal vez ningún otro en este jardín histórico monumentalidad artística y natural.
La puerta tapiada
Este espacio entre los dos plátanos ocupado ahora por los equipos de climatización ya había sufrido otro de los golpes del progreso. Allí se situaba hasta 1963 una de las puertas de acceso al Reservado, pero ese año se tapió y con ello desapareció otro de los elementos singulares de este Bien de Interés Cultural. Primero la tapia y ahora el aire acondicionado.
Creen desde la plataforma que los compresores hubieran tenido mejor emplazamiento que este elegido y que van a causar un mayor estrés a los plátanos bicentenarios y podrían provocar su pérdida.
Aprovechan desde la Plataforma Salvemos la Casa de Campo para solicitar que se recupere la puerta histórica tapiada, algo que quedaría integrado en los trabajos de restauración del Palacete de los Vargas y el Reservado Chico que se acometen en la actualidad.