Las cigüeñas forman parte del paisaje alcalaíno y se integran en el patrimonio, aunque como ocurrió recientemente, haya que retirar un nido de cría por riesgo para la seguridad del propio Ayuntamiento.
No ha sido una temporada buena para las cigüeñas en general, con muchas pérdidas de parejas reproductoras debido a la gripe aviar y una gran mortandad que mató a cientos de ellas en varios puntos de la región.
En Alcalá se perdió un tercio de la población de estas aves según el censo realizado y publicado en febrero por el Colectivo Ciconia que realiza el seguimiento y protección de las cigüeñas de Alcalá.
Por eso, la suelta de cigoñinos desde la Huerta del Obispo del Palacio Arzobispal ha sido un poco especial. Los 20 ejemplares que han volado pasaron sus primeros meses de vida en cautividad tras haber sufrido caídas desde nidos de la ciudad complutense.
Según Miguel Garcés, biólogo de GREFA y técnico asesor ambiental del Ayuntamiento alcalaíno, el municipio cuenta con 88 parejas de cigüeña blanca, de las cuales este año se han reproducido 68. "En total, 104 nuevos cigoñinos han llegado a la fase temprana de su edad juvenil", ha comentado a EFE.
La mayoría de aves puestas en libertad este martes provienen de Alcalá de Henares, aunque hay algunos ejemplares procedentes de localidades cercanas, como Torrejón de Ardoz y San Fernando de Henares. "Siempre de las inmediaciones para no trastocar mucho la ecología y el comportamiento del animal", ha añadido Garcés.
En unos meses comenzará la migración, excepto para las más experimentadas: "Alcalá tiene fama por eso, por tener una gran población de cigüeña blanca que no migra a África en invierno".