Dinamarca recibió este martes el respaldo de varios países europeos y de Canadá por las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al territorio autónomo danés de Groenlandia, una cuestión que Copenhague quiere discutir con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, lo más pronto posible.
Así la confirmó el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, al término de una reunión de urgencia de la comisión de Exteriores del Parlamento, en la que se trató la relación con Estados Unidos.
"Hemos acordado que es hora de pedir una reunión con nuestro colega estadounidense. Y eso hicimos ayer. No puedo decir cuándo será", dijo Rasmussen, que habló de la necesidad de aclarar algunos "malentendidos", como que Dinamarca ha descuidado la defensa de la isla o que ésta se encuentre llena de barcos chinos.
La solicitud de la entrevista con Rubio había sido adelantada minutos antes por la consejera de Exteriores groenlandesa, Vivian Motzfeldt, que también estará presente en la hipotética reunión.
Rasmussen resaltó que Dinamarca no puede acceder a la petición estadounidense de darle Groenlandia, por lo que pidió "respeto" para lo que considera una "línea roja".
Declaraciones de apoyo de varios países
Los líderes de seis países europeos (España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y Polonia) y los ministros de Exteriores del resto de países nórdicos, así como Canadá, mostraron su respaldo a Dinamarca y a Groenlandia.
"Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde únicamente a Dinamarca y a Groenlandia decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia", consta en el texto de los líderes europeos.
En otra declaración, los ministros de Exteriores de Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia y Dinamarca defendieron la soberanía de Groenlandia y la inviolabilidad de las fronteras.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró también que su país "siempre apoyará la soberanía e integridad territorial de Dinamarca, incluida Groenlandia".
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo tras participar en la reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania que España no va a admitir que "se amenace la integridad territorial" de un Estado europeo. "España no va a ser cómplice de tal atropello", afirmó Sánchez. "No podemos aceptarlo, no lo vamos a hacer como país, como gobierno", abundó.