La plantilla de Airbus seguirá secundando la huelga indefinida iniciada este martes, después de que una nueva reunión entre empresa y representación social celebrada hoy en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) finalizara con pocos avances en la negociación, según fuentes sindicales.
Fuentes sindicales han cifrado en un 90 % el seguimiento de huelga, convocada por CGT, UGT y la Unión de Trabajadores Independientes y Libres (ÚTIL) para exigir mejoras laborales, después de que el acuerdo firmado por los sindicatos CCOO, SIPA y ATP tras 22 días de movilizaciones en el mes de julio fuera rechazado por la plantilla en referéndum.
Esa nueva convocatoria de huelga fue respaldada por la plantilla en una votación que tuvo lugar este lunes, al considerar insuficiente la última propuesta de la empresa que abarca aspectos tanto económicos como sociales y que fue expuesta a la representación social el pasado viernes en una sesión de mediación en el SIMA.
En dicha reunión, también se estableció un calendario de negociaciones diarias con la participación de todos los sindicatos que se ha iniciado esta mañana con una nueva reunión, en la que, según fuentes de CGT, "más allá de fijar el IPC, ha habido pocos avances", por lo que, "en principio, hemos dicho que, si no hay una propuesta mejor, que ni nos convoquen". En materia salarial, la compañía accede a fijar el IPC de dos años, pero falta recuperar el 9 % de pérdida acumulada de los últimos cuatro ejercicios, según la parte social.
A juicio de Raúl Fernández, miembro de UGT de Airbus Getafe, en los últimos años los trabajadores han experimentado "una pérdida de poder adquisitivo brutal", mientras que las cuentas de la empresa no hacían más que ir creciendo.
"Pero no solo ya es la pérdida de poder adquisitivo, es la pérdida de derechos adquiridos, es la pérdida de determinadas protecciones sociales que teníamos de hace décadas conseguidas por nuestros antepasados laborales, y eso es lo que estamos pretendiendo recuperar", ha subrayado.
Por otro lado, CGT ha agregado que, durante la reunión de esta mañana, a la empresa "le ha dado por jugar a meter miedo", algo que es "lo que menos necesita el conflicto".
Ya ayer, Airbus advirtió en un comunicado de que estaba analizando el impacto adicional que esta nueva huelga pueda tener en sus obligaciones de producción, en los acuerdos con los clientes, en sus compromisos con las instituciones y en la reputación de la compañía.
Y subrayó que "alcanzar un acuerdo de inmediato en los próximos días es crítico para todos nosotros, para nuestros clientes y para nuestro proyecto común en España".