La inflación de la eurozona se redujo tres décimas en el mes de enero, hasta una tasa interanual del 1,7%, frente al 2% del mes anterior, debido principalmente a la caída en los precios de la energía, según los datos preliminares publicados este miércoles por la oficina comunitaria de estadística Eurostat.
La energía fue, de hecho, el único de los componentes cuyo precio disminuyó en el primer mes del año (un 4,1 %), frente a las subidas de los alimentos frescos (4,4 %), los servicios (3,2 %), los alimentos procesados (2,1 %) y los bienes industriales no energéticos (0,4 %).
Así, la inflación subyacente, que excluye del cálculo los componentes más volátiles como energía y alimentos, alcohol y tabaco; y la que utiliza el Banco Central Europeo (BCE) en sus decisiones de política monetaria, experimentó una reducción de una décima en enero, desde el 2,3 % observado en diciembre de 2025 hasta el 2,2 % del mes pasado.