La inflación cerró diciembre con una ligera moderación. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 2,9% interanual, una décima menos que en noviembre, impulsado principalmente por el abaratamiento de los carburantes y una subida más contenida de los paquetes turísticos.
Sin embargo, los alimentos rompieron la tendencia a la baja. Su tasa aumentó dos décimas, hasta el 3%, debido al encarecimiento de productos como las legumbres y los aceites.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves los datos adelantados hace dos semanas, así como la inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados-, que se mantiene en el 2,6%, la misma cifra registrada el mes anterior.
Entre los grupos que más influyeron en la evolución de los precios destaca el transporte. Su tasa anual se frenó medio punto, hasta el 1,8%, gracias a la bajada de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, en contraste con la subida registrada en diciembre de 2024.
Este comportamiento del transporte ha sido clave para contener la inflación general, en un contexto en el que el coste de la cesta de la compra vuelve a presionar al alza.