España crece partido a partido en el Mundial. Desde el inicio de la concentración, el plan del cuerpo técnico era ese, encontrar la mejor versión de todos los jugadores de cara a los partidos eliminatorios. Sin embargo, tiene una nota discordante en Pedri.
Alejado de la base de la jugada en el debut y retrasada su posición como parte de las variantes tras el empate inicial ante Cabo Verde (0-0). Un cambio táctico que mejoró el rendimiento del centrocampista, pero que no ha resultado definitivo.
Pedri no encuentra el nivel que muestra en el FC Barcelona y la Selección española lo acusa a la vez que lo compensa con el crecimiento de un Rodri que rindió al nivel que le hizo ganar el Balón de Oro en 2024 y un Dani Olmo que desprende chispa. Pero falta la tercera pata.
El 20 de España disputa su segundo Mundial con solo 23 años y lo hace como figura trascendental dentro del equipo. Su presencia en el once titular ha sido una constante y lo será, pero necesita dar el paso adelante prometido.
"Es verdad que los primeros partidos del Mundial siempre cuestan. Ahora me encuentro un poco mejor y, a partir de ahora, irá a mejor. Y se va a ver una mejor versión de mí en lo personal y del equipo", dijo antes de los dieciseisavos de final del Mundial contra Austria.
En esta, se mostró convencido de que iba a llegar. Sin dudas en su juego y restando importancia a las críticas. Discurso que ha mantenido Rodri, quien inició el Mundial en una situación parecida y que se ha convertido en el espejo de Pedri.
Portugal en octavos supuso la primera gran piedra de toque para España en el torneo. Podría haber sido la final, pero el sorteo y los resultados determinaron que fuera antes.
España salió victoriosa y continúa viva en su objetivo de ser campeona del mundo por segunda vez en su historia. Y, a la vez, da otro partido a Pedri para subir el nivel.
Frente a Portugal, en un partido marcado por el nivel de los centrocampistas, el canario estuvo bajo la lupa. Su duelo contra Vitinha, al que pone en valor y con el que comparte virtudes, no dejó vencedor.
Pedri firmó un 92% de pases siendo el tercer jugador que más dio -55- detrás de Cubarsí -71- y Rodri -96-. De ellos, 16 en el tercio final del campo, pero ninguno para generar ocasiones. Pases de seguridad.
Esos son los datos. Y las sensaciones en el campo fueron de falta de confianza para ir fuerte a los duelos y para encontrar ese pase que se le exige solo a los magos del balón. Y él es uno de ellos.
En cuartos de final, oportunidad de redimirse. En doble sentido. Primero, porque fue a estas alturas del torneo cuando sufrió una lesión en la Eurocopa 2024 tras una entrada del alemán Toni Kroos en los primeros minutos de partido.
“Me tocó vivirlo de una manera que no quería, pero son cosas del fútbol. Un golpe me dejó fuera. Esta fase final al vivo con esa espinita de llegar hasta el final y ojalá este Mundial termine como la Eurocopa y esté yo dentro del campo.", comentó Pedri.
Segundo, porque España necesita del mejor Pedri para alcanzar las semifinales de un Mundial por segunda vez en su historia y mantener vivo el sueño de bordar la segunda estrella en el pecho. Y, en el caso de Pedri, poder sumar a su palmarés el título que encumbró a su ídolo: Andrés Iniesta.