El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobará este miércoles una inversión de casi 2,2 millones de euros para la creación del Centro Interactivo para la Memoria de las Víctimas del Terrorismo, cuya apertura al público está prevista para el primer semestres de 2027.
Para mantener la vinculación con el espacio de homenaje y recuerdo de los atentados del 11 de marzo, se instalará una pequeña réplica a pequeña escala del cilindro que formó parte del memorial original, con ladrillos de la estructura desmontada.
El espacio, situado en el número 13 de la Carrera de San Jerónimo, contará con una superficie de 1.700 metros cuadrados y ocupará tres plantas, entre las que se distribuirán las áreas de exposiciones, un salón de conferencias con equipamiento audiovisual y dos salas polivalentes. Asimismo, habrá una cuarta planta donde habrá una zona de trabajo destinada a las asociaciones de víctimas de la Comunidad de Madrid.
El visitante accederá por la puerta principal a la planta baja, donde se le guiará directamente hacia el semisótano donde habrá un espacio polivalente acristalado equipado con una pantalla para la proyección de documentales, testimonios audiovisuales y material de archivo.
También, acogerá conferencias, presentaciones y otras actividades organizadas por la Comunidad de Madrid o por las asociaciones. En este espacio se ubicarán los ladrillos de cristal del monumento originario a las víctimas del 11-M que estaba ubicado frente a la estación de Atocha.
En la planta baja habrá un panel iluminado sobre la historia del terrorismo en España, que dará acceso al itinerario permanente. También albergará un espacio dedicado a las exposiciones temporales y reunirá objetos personales cedidos por ños familiares de las víctimas como, por ejemplo, la batería del concejal Miguel Ángel Blanco, secuestrado y asesinado por ETA en 1997 y el monopatín del joven Ignacio Echeverría, asesinado en los atentados yihadistas de Londres de 2017.
La entreplanta (el Ágora) tendrá una finalidad eminentemente didáctica, con biblioteca, sala inmersiva y áreas para talleres a disposición de todos los usuarios. A lo largo del año se programarán diversas actividades destinadas a los más jóvenes, además de presentaciones, debates y otros encuentros.
Por último, la zona central del edificio contará con un conjunto de luminarias suspendidas del techo, un punto de luz por cada una de las víctimas del terrorismo fallecidas. Además, iluminarán los tres niveles principales del Centro.