El Congreso de los Diputados acogió este viernes el tradicional acto en recuerdo y homenaje a las víctimas del terrorismo, las cuales volvieron a denunciar tanto los homenajes a miembros de ETA como los beneficios penitenciarios a los presos de la banda terrorista, además de reclamar que la memoria no esté "sometida a intereses coyunturales". La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, pidió explicar a las nuevas generaciones lo que supuso el terrorismo en España.
El presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Juan Francisco Benito, fue el primero en tomar la palabra en este acto, en el que estuvieron presentes varias asociaciones de víctimas y, entre otros, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, o la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, además de altos mandos militares y policiales, y diputados.
Como es ya habitual, Vox no participó por considerarlo un "fraude" al estar Bildu, PSOE y PNV. Tampoco asistieron los representantes del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) por la presencia de la formación abertzale.
Durante su discurso, Benito quiso agradecer el papel de las asociaciones, porque "sostienen con valentía la memoria, la dignidad y la voz de quienes padecieron el horror terrorista", insistiendo en la importancia de "no olvidar jamás". Porque, subrayó en este sentido, "merecen por encima de todo respeto y memoria".
"España tiene contraída una deuda moral permanente con las víctimas del terrorismo", dijo enfatizando que esa deuda "no prescribe" y, sobre todo, "no puede depender de coyunturas políticas". Así reiteraba que la memoria tampoco puede "ser selectiva, ni acomodaticia, ni sometida a intereses coyunturales"; únicamente "debe asentarse en la verdad" de que "hubo víctimas y verdugos".
Tras referirse a los más de 300 atentados aún sin resolver, quiso plantear varias denuncias, empezando por una realidad "dolorosa" para las víctimas, como es la "desigualdad" en términos de reconocimiento o indemnización, pues reciben una cuantía diferente en función de si hay o no sentencia judicial. "Es necesario avanzar con determinación hacia la equiparación", reclamó en la Cámara Baja.
Pero, sobre todo, hizo hincapié en situaciones "hirientes e incomprensibles" a las que continúan enfrentándose, como los homenajes a terroristas en muchos pueblos del País Vasco y Navarra (principalmente en verano durante las fiestas de los municipios) y los beneficios penitenciarios a los presos etarras, como se ha ido repitiendo en los últimos meses pese a que la Justicia ha revocado muchos de ellos. "Todo ello genera una legítima sensación de desamparo e injusticia entre quienes lo perdieron todo", destacó Benito, quien reiteró que las víctimas "merecen sensibilidad" y que "jamás se banalice el horror que padecieron".