Raúl Entrerríos | EUROPA PRESS
(Actualizado

Un gol de Álex Dujshebaev a falta de cuarenta segundos para la conclusión consumó el triunfo en cuartos de final de la Selección española de balonmano, que trece años después volverá a pelear por los metales en unos Juegos Olímpicos tras imponerse por 33-24 a Suecia tras una eficaz remontada

Pero si Dujshebaev fue el encargado de rematar el triunfo español, el responsable de la remontada fue el portero Gonzalo Pérez de Vargas, que con sus intervenciones en los minutos finales permitió dar la vuelta a un partido que parecía perdido.

Y es que España, que se medirá en la semifinales con Dinamarca, que derrotó 31-25 a Noruega, no logró encontrar hasta el tramo final del encuentro la fórmula para contener en defensa al equipo sueco.

Problemas defensivos que no tardaron en hacer olvidar el buen arranque de los Hispanos, que, sabedores de la fortaleza defensiva de Suecia, especialmente en el bloque central los gigantescos Max Darj y Jonthan Carlsbogard, no dudaron en otorgar la batuta de su ataque a los jugones.

Si el ataque español no pudo dejar mejores sensaciones en el arranque del encuentro, no se pudo decir lo mismo de la defensa.

El 5-1 por el que apostó de inicio Jordi Ribera fue incapaz de contener en ningún momento al ataque sueco, que cuando no encontró una fácil salida en sus infalibles extremos, siempre pudo recurrir al pivote Fredric Pettersson.

Los problemas defensivos se agravaron con la escasa aportación de la portería del equipo español, que apenas contabilizó un par de paradas en los primeros treinta minutos de juego.

Obligado a marcar en cada uno de sus ataques para responder a los fáciles goles del equipo sueco, el conjunto español no tardó en caer en la precipitación. Unas prisas que se agravaron con la exclusión de Miguel Sánchez-Migallón.

Unos "Hispanos" que para colmó comenzaron a estrellarse en ataque con un hasta entonces desaparecido Andreas Palicka, que con tres paradas consecutivas en los minutos finales condenó a España a marcharse al descanso con una desventaja de dos goles (20-18) en el marcador.

Las prisas se hicieran dueñas del equipo español, que encadenó un precipitado ataque tras otro, que dispararon hasta los cuatro tantos (25-29) la renta de Suecia a falta de quince minutos para la conclusión.

Pero cuando todo parecía en contra de España surgió la figura del portero Gonzalo Pérez de Vargas, que hasta entonces apenas había podido tocar un par de balones, con cuatro paradas consecutivas que cambiaron el destino del equipo español.

Con Gonzalo en estado de gracia, el equipo español logró lo que parecía imposible dar la vuelta al marcador con un parcial de 1-7 que situó a España con una renta de dos goles (30-32) al entrarse en los últimos cinco minutos de juego.

Un tiempo en el que España desatada por su improbable remontada no dejó escapar ya el triunfo, que Alex Dujshebaev se encargó de confirmar con un gol (32-34) a falta de cuarenta segundos para el final, que ya hizo inútil el postrero tanto de Hampus Wanne para Suecia (33-34).

Ficha técnica

Suecia: Palicka (1); Ekberg (2), Lagergren (2), Darj (1), Carlsbogard (3), Gottfridsson (5) y Wanne (10, 4p) -equipo inicial- Aggefors (ps), Daniel Pettersson (-), Fredric Pettersson (6), Claar (3), Pellas (-), Sandell (-) y Lindskog (-)

España: Corrales; Aleix Gómez (8, 5p), Gurbindo (2), Sarmiento (4), Raúl Entrerríos (5), Ángel Fernández (2) y Aginagalde (-) -equipo inicial- Pérez de Varas (ps), Maqueda (1), Alex Dujshebaev (5), Figueras (4), Antonio García (2), Gedeón Guardiola (-) y Sánchez-Migallón (1)

Marcador cada cinco minutos: 2-4, 5-6, 9-9, 14-13, 17-15 y 20-18 (Descanso) 21-19, 25-23, 28-25, 29-29, 30-32 y 33-34 (Final)

Árbitros: Schulze y Tonnies (GER). Excluyeron por dos minutos a Darj, Lagergren (2) y Claar por Suecia; y a Sánchez-Migallón, Maqueda y al banquillo por España

Incidencias: Encuentro correspondiente a los cuartos de final del torneo de balonmano de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 disputado en el estadio nacional Yoyogi. Sin espectadores

.