Un farmaceútico entrega a un cliente una de las siete millones de mascarillas FFP2 que ha repartido la Comunidad | Europa Press
(Actualizado

La Consejería de Sanidad ha eliminado de las tarjetas sanitarias de todos los menores de 4 años la prescripción de las mascarillas FFP2 que la Comunidad de Madrid está repartiendo de forma gratuita a toda la población.

En un comunicado, el Ejecutivo ha señalado los Coordinadores de Pediatría de Atención Primaria solicitaron este miércoles al retirada de esta prescripción que ha sido tenida en cuenta de "manera inmediata" por el Servicio Madrileños de Salud (Sermas).

Los madrileños tienen un plazo de 15 días, desde el 10 de mayo, para recoger la mascarilla gratuita que la Comunidad de Madrid distribuirá a través de las casi 3.000 farmacias de la región, donde será necesario presentar la tarjeta sanitaria o, de no ternerla, el DNI o NIE.

Reparto de 14 millones de mascarillas

Este lunes comenzó la distribución de siete millones de mascarillas FFP2 modelo KN95 entre la población de la Comunidad de Madrid, adquiridas por el Gobierno regional.

En total, la Comunidad de Madrid compró 14 millones de mascarillas KN95 por valor de 32 millones de euros para su uso por todos los madrileños en lugares públicos y cerrados de cara al proceso de desescalada planteado por el Gobierno de España.

Dudas sobre la efectividad de las mascarillas gratuitas repartidas en las farmacias de Madrid

La decisión de distribuir este tipo de mascarillas a los ciudadanos se tomó después de asegurar que los profesionales sanitarios dispondrán de "todos los equipos de protección y tipos de mascarillas necesarios en cada momento".

Por lo tanto, la entrega de este tipo de mascarillas "no afecta a las necesidades" de protección de los profesionales, ya que hay "stock de seguridad suficiente" en los almacenes de la red del Servicio Madrileño de Salud y pedidos pendientes de entrega de todo tipo de material que se recibirán próximamente.

El reparto de estas unidades fue criticado por jefes de servicios de Medicina Preventiva de 17 hospitales madrileños, sociedades y asociaciones profesionales de este ramo solicitaron a la Consejería de Sanidad que no repartiera de forma genérica estas mascarillas.

Su distribución general, según exponían, "no se sustenta en la evidencia científica", puede "confundir a la población, podía contribuir a una "falsa sensación de seguridad" y estaba más indicado para el ámbito profesional. Para la población entendían que era mejor las mascarillas quirúrgicas.