Varias personas en un centro comercial, todas con mascarilla | EFE
(Actualizado

2020 ha sido el año del coronavirus. Eso nadie lo pone en duda. Un año marcado por el SARS-CoV-2 que se ha llevado la vida de cerca de 2 millones de personas en el mundo, de las cuales 50.000 han fallecido en España. Y la Covid seguirá marcando el 2021, esta vez con la esperanza de la vacuna como salvavidas de una crisis que nos pilló por sorpresa, de una crisis que no olvidaremos jamás.

Vídeo: Telemadrid | Foto:Archivo

Desde el hallazgo del virus en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019 y la primera muerte oficial por la nueva enfermedad el 11 de enero de 2020, pasaron casi dos meses en los que los españoles vivían muy alejados de la realidad que se les venía encima. Igual ocurría en Europa, en África o en el continente americano. Se veía el nuevo coronavirus como un problema de China, de Asia, que apenas tendría transcendencia en nuestras vidas. Pero no fue así.

La cancelación del Mobile World Congress quizá marcó el punto de inflexión para los españoles. Aunque ya se hablaba del coronavirus en enero y en las primeras semanas de febrero, fue el adiós de la feria tecnológica de Barcelona la que puso la Covid abriendo los titulares. Entonces llegó el primer contagio en España, un turista alemán de la Gomera, y el primer fallecimiento confirmado a finales de febrero. En Madrid el primer contagio confirmado fue el 25 de febrero.

La segunda semana de marzo fue la semana en la que España hincó la rodilla. Tras el ejemplo de Italia, con numerosos contagios y fallecidos en el primer fin de semana de marzo, nuestro país vio desde el 9 de marzo como sucesivamente se iban cancelando las clases en los colegios, las ferias o los eventos culturales y deportivos. También se cerraron cines y teatros, así como los bares y restaurantes. El 15 de marzo España decretó el estado de alarma, con un confinamiento domiciliario que supuso el fin de la vida que conocíamos.

Marzo y abril fueron meses de estar encerrados en casa mientras las cifras de contagios y muertos no dejaban de crecer y atemorizar a la población. La famosa curva empezó a descender tras la Semana Santa y ya entonces se empezó a hablar de desescalada. Primero saliendo algunos colectivos, como los niños; luego el resto. Mayo y junio se convirtieron en meses en los que España se dividió según las fases de desescalada en las que estaba cada territorio. Todo fue abriendo, con limitaciones de aforo o de movilidad, pero iba volviendo la luz.

Así fueron los primeros 100 días del coronavirus en Madrid

A finales de junio se marcó el inicio de la llamada 'nueva normalidad'. La vida conviviendo con el coronavirus. Con días en los que no se registraban ningún fallecido, España fue recuperando el optimismo ante un verano que no había hecho más que comenzar. Se hablaba de vacaciones, y aunque muchas medidas se mantenían presentes, parece que el coronavirus había pasado a un segundo plano. Fueron las semanas que las que las mascarillas se convirtieron ya de forma obligatoria en nuestras compañeras de viaje y en las que las distancias se mantenían, como se aconsejaba, entre el metro y medio y los dos metros.

Pero el coronavirus no dio en verano la tregua que esperaba todo el mundo. Los contagios empezaron a crecer y las muertes, también. Septiembre marcó en todo caso el inicio de la segunda ola, sobre todo en Madrid, que superó el millar de muertos tanto en ese mes, como en octubre y noviembre. En el resto de España esa segunda ola llegó algo más tarde, mientras Madrid iba reduciendo las cifras. De hecho, noviembre fue tras abril el peor mes en número de muertes en todo el país.

Eran los meses de restricciones por áreas básicas de salud y de nuevos estados de alarma, con medidas que, sin llegar al confinamiento domiciliario, trataban de frenar los contagios mientras se trataba de mantener el pulso en la economía. Llegaron por ejemplo el toque de queda nocturno o los cierres perimetrales entre comunidades, con los puentes de noviembre y diciembre haciendo ajustes para saber dónde se podía ir o no.

 

También fueron los meses de la proliferación de los tests para detectar el coronavirus. A las PCR se unieron otras pruebas que con mayor o menor fiabilidad iban indicando si una persona tenía la Covid o si la había ya pasado. Fueron los meses de una vuelta al cole que se ejecutó sorprendiendo a los pesimistas. Fueron los meses de la preocupación por el hecho de comprobar que el virus se transmitía mejor en ambientes cerrados y el frío en ese sentido no era buen aliado. Fueron los meses en los que se construyó y se inauguro el Hospital de pandemias Isabel Zendal en Madrid. Fueron los meses en los que los ciudadanos miraban de lejos la Navidad con el deseo de salvarla.

 

Pero ni la Navidad se pudo salvar del todo por culpa del coronavirus. Las reuniones familiares se han visto limitadas, así como la movilidad, y se han tomado todo tipo de decisiones para poder celebrar una Navidad descafeinada. Evitar aglomeraciones siempre ha sido la máxima preocupación de las autoridades. Valga la imagen que dejará el fin de año con la Puerta del Sol vacía para seguir las campanadas que den paso al 2021.

España confirma que la vacunación contra el coronavirus comenzará el domingo 27 de diciembre

La vacuna es la gran esperanza y la mejor noticia de finales de 2020. El 27 de diciembre comienza la vacunación masiva en España y en el resto de Europa, siendo "el principio del fin", como ha señalado el Gobierno de España, a esta crisis que todavía tiene muchas líneas que escribir. 2021 se presenta como el año de la remontada, el año que tratará de recodar el 2020 como un mal sueño que era mejor no haber vivido...