Edson, el último samurai

Edson, el último samurai

Es uno de los últimos samurais, un brasileño de origen japonés que se dedica a la fabricación de katanas, la espada de los guerreros feudales de Japón.

En su sencillo taller, elabora una media de tres espadas al mes, que vende a clientes de todo el mundo.

Se llama Edson Suemitsu y es uno de los últimos practicantes de una técnica muy antigua y muy compleja, la fabricación de katanas, la espada curva japonesa asociada tradicionalmente a los guerreros samurais.

Lo sorprendente es que su casa, y su modesto taller, se ubican en un rincón de la localidad de Curitiba, en el estado brasileño de Paraná.

El abuelo de Suemitsu se dedicaba a la forja de cuchillas que vendía a los campesinos japoneses para que se defendieran de las serpientes venenosas. Edson, que ya nació en brasil, aprendió la fabricación de katanas, o Shinken, a base de prueba y error.

"Cada katana es la extensión del alma del guerrero"

"Cada katana, dice, es única… es la extensión del alma del guerrero"…

Con el tiempo, su trabajo se ha ganado un gran prestigio. A lo largo de 42 años ha fabricado un millar de katanas, que vende a clientes de todo el mundo por precios que van de los 1.200 a los 4.500 euros.

Suemitsu forja la hoja, de acero austriaco, sobre una llama abierta… durante días afila la katana sobre una piedra mojada… un trabajo completamente artesanal… "fabrico tres katanas al mes trabajando todo el tiempo, día y noche, y fines de semana".

Edson no tiene la intención de retirarse, pero le gustaría tener discípulos. Si no, teme que su oficio muera con él.