¿Trabajar sin jefes? No es tan bueno como parece

¿Trabajar sin jefes? No es tan bueno como parece

Si crees que trabajarías mejor sin un jefe que supervise tu labor, censure tus propuestas o controle tu jornada laboral, estás equivocados. Un estudio dice que guste más o menos, los jefes son necesarios: para la empresa y para los trabajadores. Por supuesto, hablamos de buenos jefes.

Habrá quien seguramente no lo vea así, pero los jefes son importantes. Eso dicen las empresas que se atrevieron a experimentar el método horizontal.

Si nadie decide, a veces la vida laboral es más compleja. Y, seamos sinceros, si uno o una se llevan las críticas, eso hace la vida más fácil para todos los demás.

¿La necesidad de tener jefes es el resultado del pecado original? Eso fue lo que se preguntó un estudiante hace años en una tesis doctoral. La respuesta fue meridiana: Jefes se necesitan hasta en el Paraíso, no se libran ni Adán ni Eva.

Liderazgo

Según Luis Manuel Calleja, profesor del IESE, trabajar sin ser dirigido es una utopía. Alguien tiene que poner orden en las prioridades, saber escuchar, decidir y algunos expertos han detectado hasta 243 formas distintas de ejercer el liderazgo.

Decía Baltasar Gracián que el arte del buen gobierno es el arte de lo importante, así que se cree que es mejor dirigir como si pilotásemos un helicóptero antes que un jet y asumir que agradar no siempre forma parte de los atributos de un jefe.

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