La Asamblea de Venezuela, escenario de nuevos enfrentamientos

La Asamblea de Venezuela, escenario de nuevos enfrentamientos

El autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela, Juan Guaidó, ha tomado posesión este martes para un segundo mandato, tras renovar también el cargo de jefe de la Asamblea Nacional en el mismo Palacio Legislativo, algo que no pudo hacer el pasado domingo debido al bloqueo de las fuerzas de seguridad, que hoy ha conseguido burlar.

"En nombre de los que hoy no tienen voz (...), sobre esta Constitución, que haremos revivir (...), en nombre de Venezuela, juro cumplir con los deberes de presidente encargado y buscar solución a la crisis para vivir con dignidad y prosperidad y recuperar la normalidad en Venezuela", ha dicho con una mano sobre la Carta Magna.

Guaidó ha tomado posesión ante el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Juan Pablo Guanipa, que le ha exigido "cumplir con los más altos preceptos de la venezolanidad para ejercer de manera interina, como encargado, la Presidencia de la República".

El dirigente de Voluntad Popular ha podido renovar el cargo al tomar posesión, en la misma sesión, como presidente de la Asamblea Nacional, puesto para el que fue elegido el pasado domingo en una convulsa votación.

El 5 de enero debía celebrarse en la Asamblea Nacional una votación para elegir la nueva cúpula parlamentaria. La oposición mayoritaria que capitanea Guaidó esperaba ratificarle en el cargo para que pudiera continuar también como "presidente encargado" de Venezuela. Sin embargo, las fuerzas venezolanas tomaron los accesos al Parlamento e impidieron entrar a Guaidó y los diputados que le apoyan, que finalmente celebraron la votación en la redacción del diario venezolano 'El Nacional', donde fue reelegido por 100 votos, 16 más de los necesarios.

Al mismo tiempo, Luis Parra era elegido por los diputados 'chavistas' y la oposición disidente como presidente de la Asamblea Nacional, en una votación que ha sido rechazada por buena parte de la comunidad internacional.

Ambos pretendían presidir este martes su primera sesión ordinaria. La Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se ha desplegado desde primera hora de la mañana en torno al Palacio Legislativo, donde se encuentra la Asamblea Nacional, en Caracas, para impedir el acceso de Guaidó y de los cien diputados que le apoyan.

Guaidó ha salido desde la sede del partido opositor Acción Democrática para llegar a pie hasta el Palacio Legislativo presidiendo una caravana de autobuses que han trasladado a los otros cien diputados. El convoy opositor ha tenido problemas para llegar al Parlamento y, aunque finalmente lo ha conseguido, se ha quedado a las puertas. Los cien diputados han bajado de los autobuses y han intentado entrar, con Guaidó a la cabeza, pero los agentes de la GNB lo han impedido.

Un grupo de diputados ha aupado a Guaidó, en un aparente intento de saltar la valla de la Asamblea Nacional, algo que ya intentó el domingo, pero los uniformados se lo han impedido a empujones, según imágenes de VPI.

El Centro de Comunicación Nacional, que ejerce de oficina de prensa de Guaidó, ha informado además de que "la dictadura militar de Maduro" ha impedido igualmente el ingreso del cuerpo diplomático acreditado en Venezuela.

Guaidó ha tachado de "dictador" y "cobarde" al presidente venezolano, Nicolás Maduro, por "militarizar" la Asamblea Nacional. "Vamos a hacer todo lo humanamente posible (...) para poder sesionar", ha prometido.

Más de media hora después, el líder opositor ha logrado abrirse paso hacia el interior de la Asamblea Nacional, donde ha ocupado el sillón de la Presidencia para dar inicio a la sesión, a pesar de que algunos diputados todavía no habían conseguido entrar.

Guaidó ha advertido de que, si el 'chavismo' les prohíbe "físicamente" el acceso al Parlamento, "porque es la última arma que tienen en estos momentos", la oposición buscará "alternativas" para cumplir su labor. "Aquí estamos para defender sus derechos (...) ¡Vamos a recuperar Venezuela, carajo!", ha proclamado.

Una vez dentro los problemas han continuado, de acuerdo con el Centro de Comunicación Nacional, que ha acusado al "régimen" de cortar el suministro eléctrico al Palacio Legislativo en plena sesión.

Escena de violencia

La Asamblea Nacional ha denunciado que, en el marco de "la arremetida violenta de los esbirros del régimen, resultaron heridos cuatro diputados" que ha identificado como Desiré Barboza, Luis Lipa, Manuela Bolívar y Elimar Díaz. Asimismo, ha acusado a "la dictadura militar de Maduro" de ordenar a "sus paramilitares y colectivos armados (un) brutal ataque contra periodistas y medios de comunicación a las afueras del Palacio Legislativo".

"A esta hora, colectivos armados atacan, roban y golpean a los periodistas Francesco Manetto, de 'El País', y a Manuel Cobela, de Venevisión", ha señalado el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). "Les robaron sus equipos y documentos personales", ha concretado. El SNTP ha culpado específicamente a los escoltas de Parra de "atropellar y patear" a los periodistas que cubrían su salida de la Asamblea Nacional. Ana Rodríguez, reportera de Telemundo, "resultó golpeada con otros colegas", ha señalado.

Finalmente, Guaidó y los suyos han logrado celebrar la sesión ordinaria de este 7 de enero y han abandonado el Palacio Legislativo entre gritos de "presidente", ya en un ambiente más calmado.

Doble sesión

Parra, por su parte, ha presidido la sesión 'chavista' de este martes en la Asamblea Nacional. De acuerdo con la prensa local, se ha celebrado antes que la opositora, razón por la cual la GNB habría impedido el acceso de Guaidó y los suyos.

Parra ha anunciado la creación de una comisión, integrada por diputados 'chavistas' y de la oposición disidente, para "reinstitucionalizar el Poder Legislativo", tal y como recoge la cadena oficial VTV.

El diputado, que se reivindica como opositor a Maduro, ha considerado que hasta ahora Venezuela se debatía entre la "estafa" y la "mentira", lanzando así una acusación contra Guaidó y sus seguidores, y el dirigente bolivariano, "que se cree dueño de este país".

Ante esta disyuntiva, ha ofrecido un Parlamento no de "confrontación", sino de "soluciones", instando a "poner primer a Venezuela, a la gente y sus necesidades". "A la Asamblea Nacional no la van a callar, (...) no van a poder silenciar el hambre", ha señalado. Además, ha retado a Maduro a "venir al Parlamento y volver a la Constitución".