La papelería Salazar, la más antigua de Madrid, cerrará si no encuentra nuevos dueños

La papelería Salazar, la más antigua de Madrid, cerrará si no encuentra nuevos dueños

Fundada en 1905, la papelería Salazar es la más antigua de Madrid pero sus actuales propietarias no encuentran relevo generacional en su familia para dar continuidad a este negocio tras su jubilación, por lo que prevén cerrar a no ser que otras personas interesadas se hagan cargo de esta "institución".

Se trata de la papelería más antigua de Madrid y la segunda con más historia de toda España, por detrás de la sevillana Ferrer fundada en 1856, según relata a Efe Ana Martínez Salazar, actual responsable del local situado en el número 9 de la calle Luchana junto a su hermana, Fernanda.

Las hermanas Martínez Salazar |REDACCIÓN

Las hermanas son las biznietas de Quintina, fundadora en 1905 del negocio que comenzó como un estanco y que acabaría evolucionando hasta una papelería convencional en el año 1929.

100 años de la papelería Salazar |REDACCIÓN

Con Ana y Fernanda acabará este verano o a finales de año, a más tardar, la tradición familiar."Nos vamos a jubilar y no tenemos continuación", porque las nuevas generaciones de los Salazar "se dedican a otras cosas, no es que no quieran continuar", explica Ana, que busca "a ver si a alguien le interesa" fuera de la familia. "Es lo que estamos pensando, porque esto es una institución", agrega.

Tras consolidarse como papelería, el negocio se sobrepuso a la Guerra Civil y la posguerra, y en 1991 la Asociación de Empresarios de Papelería y Objetos de Escritorio de Madrid reconoció su labor y dilatada experiencia con la Insignia de Oro.

Papelería Salazar en la calle Luchana de Madrid |EFE

Ahora, además de artículos de papelería, imprenta, encuadernación o venta de material de oficina y dibujo, en el escaparate se exhiben antiguos recortables y "cosas únicas, exclusivas", resalta la propietaria.Con todo, "desde hace un año" la Papelería Salazar está en pérdidas, "hundida" por la venta electrónica y el comercio asiático y tras haber superado la "competencia" que "en su tiempo" también hicieron las grandes superficies.

Además, el coronavirus "ha influido muchísimo" al haber tenido que cerrar "meses" el local de la calle Luchana. "Eso nos ha arruinado. Si no, a lo mejor hubiésemos tomado otra determinación", reconoce Ana.