El novillero catalán Mario Vilau ha visitado el Telenoticias 1 de Telemadrid, donde ha comentado su debut en la Feria de San Isidro que se saldó con una oreja y una cornada ante reses de Fuente Ymbro. "No es fácil presentarse en una plaza como Madrid, con lo que significa. Lo supe llevar bien y la gente pudo ver mi actitud", comienza señalando.
Para el joven novillero de 19 años "fue la tarde más bonita de mi vida. Me entregué totalmente y se me pudo ver en ese primer novillo, toreando despacio y con poso". Se saldó con una oreja; sin embargo en el siguiente de su tanda la suerte fue la contraria, recibiendo una cornada de 15 centímetros en el muslo que no le impidió rematar a su novillo. "No me la esperaba tan seca, tan de golpe. Siempre digo que mientras pueda mantenerme de pie voy a matar al novillo". Y así fue, aunque aclara: "Si me tienen que dar una cornada que sea en Madrid, la plaza más importante del mundo".
Mario Vilau acabó la faena y se fue directo a la enfermería para ser operado de urgencia "en una zona muy peligrosa, y no se sabía la afectación. Pero los doctores me trataron muy bien y me fui como quería de Madrid, aunque no por la puerta grande, pero con la cabeza bien alta", señala. Era la cuarta cornada que sufría en su todavía corta carrera. "Uno no se da cuenta de que es torero hasta que no siente el pitón dentro", subraya.
Por último Vilau nos cuenta una anécdota que ilustra cómo nació su pasión por el toreo. "Estando aún en el vientre de mi madre, ella se encontró de frente con un toro en un pueblo y sintió que esa mirada del animal profundizaba en mí. Y eso inició mi bendita locura", concluye sonriendo.