La soledad no deseada se ha convertido en uno de los grandes retos sociales del siglo XXI, especialmente entre las personas mayores. Con el objetivo de dar respuesta a esta realidad nace SILVERCE, una startup madrileña fundada por Cristina Castillo y Sonia Paz, que apuesta por la tecnología como herramienta para mejorar la calidad de vida.
El proyecto se centra en una plataforma digital que fomenta la conexión social a través de la afinidad entre personas, facilitando compartir vivienda, experiencias y actividades. Lejos de ser una aplicación inmobiliaria o de citas, SILVERCE utiliza un algoritmo de “matching” que tiene en cuenta intereses, valores y preferencias personales para generar convivencias más satisfactorias y seguras.
La iniciativa surge de una motivación personal. En el caso de Castillo, la experiencia de su abuela fue clave para impulsar un proyecto que busca retrasar la institucionalización y promover una longevidad activa. “Queríamos poner la tecnología al servicio de las personas”, explican. Así, la plataforma ha sido diseñada junto a usuarios mayores de 50 años, con el objetivo de eliminar barreras digitales y garantizar la accesibilidad.
El camino no ha estado exento de dificultades, especialmente en la financiación de un proyecto con fuerte impacto social. Sin embargo, el impulso del programa RETECH de la Comunidad de Madrid ha sido determinante. Gracias a esta iniciativa, SILVERCE ha accedido a mentorías, formación especializada y networking con otras startups, lo que ha permitido profesionalizar su crecimiento y consolidar su modelo de negocio.
Actualmente, la plataforma ya opera a nivel nacional y cuenta con una gran acogida entre los usuarios. Con una clara vocación social y el respaldo del ecosistema emprendedor madrileño, SILVERCE aspira a convertirse en una solución clave frente a la soledad, demostrando que la innovación también puede transformar vidas.