La salud mental se ha convertido en el principal motivo de consulta de niños y adolescentes en las Líneas de Ayuda ANAR, con especial preocupación por la conducta suicida y las autolesiones, según el Informe Anual 2025 presentado por la Fundación ANAR.
Durante 2025, la organización atendió a 19.990 menores a través de su Teléfono y Chat, un aumento del 8,9% respecto al año anterior, gestionando 252.561 peticiones de ayuda, reflejo del crecimiento de la demanda y de la complejidad de los problemas.
El informe destaca que el 51,8% de las consultas estuvieron relacionadas con salud mental, con 29,6% por conductas suicidas y 12,3% por autolesiones. En total, ANAR intervino en 6.467 casos de conducta suicida, de los cuales 1.405 correspondían a tentativas ya iniciadas.
Los problemas rara vez se presentan de forma aislada: cada menor presenta en promedio 4,7 problemáticas simultáneas, entre ellas maltrato físico y psicológico (16,3%), agresiones sexuales (5,2%) y acoso escolar o ciberbullying (3,8%).
La violencia se identifica como uno de los factores más determinantes en el deterioro de la salud mental. En las consultas de adultos del entorno, aparece en 63,3% de los casos, evidenciando la influencia del contexto familiar y social.
Otro factor relevante es el uso inadecuado de la tecnología, presente en 62,7% de los casos. Según ANAR, muchos menores buscan en el entorno digital un "refugio", exponiéndose a riesgos como contenidos nocivos o contactos peligrosos.
La gravedad de las situaciones atendidas es elevada: 70,4% de los casos con nivel de urgencia alto y 81,7% de gran gravedad. Más de la mitad de los problemas se prolongan por más de un año y en seis de cada diez se producen a diario.
En 2025, ANAR realizó 65.826 derivaciones a recursos de protección y 8.411 intervenciones en casos muy graves junto a fuerzas de seguridad y servicios sociales. En 68,8% de las consultas se ofreció atención integral que incluyó orientación psicológica, jurídica y social.
El perfil de los menores atendidos muestra mayoría de adolescentes (49,5%) y 7 de cada 10 casos corresponden a niñas y adolescentes (71,6%), evidenciando mayor vulnerabilidad o demanda de ayuda en este grupo.
Desde la Fundación ANAR, se alerta de que estos datos reflejan una situación grave y alarmante, aunque cada vez más menores están logrando acceder a ayuda especializada, rompiendo el silencio sobre problemas antes ocultos.