La nave Orión está a punto de llegar a la cara oculta de la Luna. Un hito para la humanidad. Madrid también participa de esta misión. Las antenas de Robledo de Chavela forman parte de la red satelital de seguimiento y tienen línea directa con los astronautas, comandan las comunicaciones telefónicas... En Tres Cantos han fabricado la unidad que controla la temperatura interior. Sin su trabajo, la misión no sería posible.
El rugido de la nave Orión ha resonado con un eco especial en Tres Cantos. En la sede la empresa Airbus Crisa se contenía el aliento mientras la nave trazaba su ascenso. Aquí han construido un elemento esencial de la misión: La Unidad de Control Térmico. De ella depende el suministro de agua y oxígeno a los astronautas y también regular la temperatura interior para que sea compatible con la vida.
Esta unidad compacta, poco más grande que una caja de zapatos, pesa 11 kilos, y su patente es esencialmente española. En Tres Cantos la han fabricado desde cero y representa una excepción en la historia de la NASA. Superadas las primeras 48 horas de navegación espacial, la unidad térmica ha demostrado que la tecnología local puede llevar vida allí donde hasta ahora nunca había llegado el hombre.