Los continuos problemas, averías y retrasos tanto en AVE como en Cercanías, llevan al tren a su mayor caída histórica.
El uso del transporte ferroviario registró el pasado mes de julio un descenso del 3,2% respecto al mismo mes de 2025, hasta superar los 51,8 millones de viajeros.
La caída afectó especialmente a los servicios de Alta Velocidad (AVE, Avlo, Ouigo e Iryo), que retrocedieron un 6,8% en tasa interanual con 3,8 millones de usuarios.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el servicio de AVE y cercanías ha perdido en solo ocho meses más de 33 millones de usuarios.
La línea más afectada es la línea de Cercanías C-4.