Vecinos de los números 36 y 38 de la calle Azcoitia, en el distrito madrileño de Carabanchel, han regresado a sus viviendas siete meses después de la explosión de gas registrada el pasado 9 de enero en la que murió una mujer, una vez concluidos los trabajos de reconstrucción del inmueble.
La explosión se produjo el 9 de enero en un edificio de cuatro plantas que estaba siendo rehabilitado y causó la muerte de una mujer de 80 años, además de nueve heridos de diversa consideración.
La deflagración provocó importantes daños estructurales y obligó a desalojar a cerca de medio centenar de vecinos de 14 viviendas, mientras se evaluaba la estabilidad del inmueble y se llevaban a cabo las obras de reparación.
Con la finalización de parte de las obras, los residentes han podido volver a sus hogares, poniendo fin a un proceso de reconstrucción que se ha prolongado durante siete meses.
Queda pendiente el arreglo de las humedades del portal, del interior de las viviendas y trabajos en el exterior de la fachada que estarán finalizadas previsiblemente a finales de agosto.