Trump se autoproclama ganador pese a que la presidencia sigue en el aire pendiente del voto por correo

Tras una noche de infarto electoral, aún nadie se atreve a decir quién va a ser el próximo presidente de los Estados Unidos. Mientras demócratas y republicamos miran de reojo a un complicado mapa electoral, el único que se ha apresurado a proclamarse vencedor ha sido el propio Donald Trump.

La realidad es que Joe Biden todavía tiene opciones matemáticas de convertirse en el próximo inquilino de la Casa Blanca, pero lo que está claro es que la situación de incertidumbre actual puede suponer una importante crisis institucional en el país e incluso altercados entre los votantes de uno y otro candidato.

Jamás se había visto un país tan dividido y un mapa tan disputado. La situación actual que vive Estados Unidos con la pandemia, la caída de la economía y la polarización social han llevado a una situación en la que unos pocos estados y votos tendrán la clave de la presidencia.

Antes de abrirse los colegios electorales en todo el país, ya se sabía que Pensilvania iba a tener un papel clave pero ahora se ha convertido en decisivo. Con sus 20 delegados en el colegio electoral, junto con los 16 de Michigan, 10 de Wisconsin, 15 de Georgia y los 6 de Nevada tienen todo el protagonismo en este último sprint final, en el que el voto por correo será el que decida si Biden o Trump llegan al número mágico de los 270 compromisarios.

Unos resultados que, previsiblemente, tardarán días en llegar y que puede favorecer al partido demócrata.

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