Cuando el 20 de octubre de 2011 los entonces jefes de ETA Iratxe Sorzabal y David Plá anunciaron el fin del terrorismo de ETA, 700 militantes y personas vinculadas con la organización se enteraron de la histórica noticia en cárceles de toda España y Francia.
Hoy, 15 años después del silencio de las armas, quedan alrededor de 110 condenados por el terrorismo cumpliendo penas, más de la mitad de ellos en situación de semilibertad en aplicación del tercer grado penitenciario o del artículo 100.2 del reglamento penitenciario.
En estos 15 años, todos han sido trasladados a prisiones del País Vasco y Navarra, excepto dos de ellos: Mikel Karrera Sarobe y Saioa Sánchez Iturregi, quienes permanecen en Francia condenados por el único atentado en suelo francés, los asesinatos de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero en el aparcamiento de una cafetería de Capbreton en 2007. Cuando ETA dejó de matar, 559 presos de ETA cumplían condenas en cárceles españolas
La izquierda abertzale, con presencia discontinua en el Congreso de los Diputados y diferentes siglas, ha logrado en los últimos años consolidar su fuerza en Madrid y convertirse en apoyo fiel del Gobierno central, un papel que hasta la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa se había reservado en la arena vasca para el PNV.
Atrás queda la ilegalización de Batasuna en 2003 y de las sucesivas candidaturas y formaciones que ese espacio presentó a las elecciones hasta que en noviembre de 2011, tras el fin de ETA, regresó al Congreso con el nombre de Amaiur y siete escaños, dos más que los logrados por el PNV.
En 2015 se presentó a las generales ya con el nombre actual de EH Bildu y obtuvo dos escaños.
En 2018 sus dos diputados apoyaron la moción de censura contra Mariano Rajoy y su influencia creció tras las elecciones de noviembre de 2019, cuando las bases de EH Bildu avalaron con el 81,4 % de los votos que sus cinco diputados se abstuvieran, facilitando así la investidura de Pedro Sánchez.
Tras aquel apoyo indirecto los abertzales se consolidaron como aliado parlamentario y en noviembre de 2023 pasaron de la abstención a apoyar la nueva investidura de Sánchez